FRAY GERUNDIO DE CAMPAZAS Y DON QUIJOTE DE LA MANCHA

Vamos camino de terminar el año 2016, año cargado de efemérides que han recordado que hace cuatrocientos años moría Miguel de Cervantes Saavedra (22/04/1616), el escritor español más universal de todos los tiempos, autor de la famosa novela El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha (1605 y 1615).

Con la obra antes citada nace la novela moderna española, convirtiéndose en referente ineludible en todos los tiempos para los novelistas españoles. Y así sucedió en la segunda mitad del siglo XVIII, el siglo de las luces y la razón.

El 25 de abril de 1703 nacía en Vidanes (León) José Francisco de Isla Rojo, quien habría de ser conocido en el mundo literario como el PADRE ISLA, dado su carácter religioso, ya que a los 16 años ingresa en la orden de la Compañía de Jesús y en ella permanecerá hasta su muerte en Bolonia (02/11/1781) como consecuencia de su destierro. Fue enterrado en la iglesia de Santa María de la Muratele. Al igual que sucede con Cervantes, que sabemos que fue enterrado en Madrid en el convento de las Trinitarias Descalzas, pero en la actualidad se desconoce el paradero de sus restos, así sucede con el Padre Isla.

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RETRATO DEL PADRE ISLA, DE ANTONIO Y PEDRO VICENTE RODRÍGUEZ (COMIENZOS DEL SIGLO XIX)

Es autor este leonés de la mejor novela española del siglo XVIII. Se publicó en dos partes: 1758 y 1768. Su título es el siguiente: Historia del famoso predicador fray Gerundio de Campazas, alias Zotes.

La finalidad del padre Isla es clara:

Siendo, pues, el fin único de esta obra desterrar del púlpito español los intolerables abusos que han introducido en él, especialmente de un siglo a esta parte […].

Si esa era su finalidad, el modelo al que debía seguir era evidente, el Quijote, novela cervantina que había acabado con los libros de caballería, uno de los géneros literarios más en boga y más leído en el siglo XVI y comienzos del siglo XVII. Y para tal fin, Cervantes creó un caballero andante, don Quijote, ridículo y paródico de todos los caballeros andantes que le habían precedido, llámense Amadís, Esplandián, Palmerín, Lisuarte, Belianís, etc.

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El padre Isla, sabedor de la dificultad de echar de los púlpitos a los predicadores barroquizantes, cuyo mensaje era ininteligible para los feligreses,  pero a los que divertían sus cambios de entonación y su disparatada y efectista gesticulación –acudir a escuchar sermones era una de las diversiones favoritas de los españoles del siglo XVIII-, intentará seguir el modelo cervantino y creará un predicador llamado fray Gerundio, personaje que encarnará a los que imbuidos de barroquismo y disparate llenaban las iglesias españolas dieciochescas. Él mismo confiesa su deuda con el Quijote:

Hasta que Miguel de Cervantes salió con su incomparable Historia de don Quijote de La Mancha no se desterró de España el extravagante gusto a historias y aventuras romanescas, que embaucaban inutilísimamente a innumerables lectores, quitándoles el tiempo y el gusto para leer otros libros que los instruyesen, por más que las mejores plumas habían gritado contra esta rústica y grosera inclinación, hasta enroquecerse. Pues, ¿por qué no podré esperar yo que sea tan dichosa la Historia de fray Gerundio de Campazas como lo fue la de don Quijote de la Mancha, y más siendo la materia de orden tan superior, y los inconvenientes que se pretenden desterrar de tanto bulto, gravedad y peso?

Si tenemos en cuenta los innumerables problemas que le causó dicha publicación al padre Isla al verse retratados en fray Gerundio predicadores de diversas órdenes religiosas, parece que algo de su propósito consiguió, y al igual que don Quijote dio vida al adjetivo quijotesco («Semejante a don Quijote de la Mancha, por sus acciones o por su aspecto»), fray Gerundio también engendró otro adjetivo, gerundino o gerundiano («Dicho de una expresión o del estilo: Hinchado y ridículo»), con el que comenzaron a llamarse a los predicadores, y a sus sermones, que se obstinaban en la prédica barroca, huera y efectista, fuera de tiempo y lugar.

Pues bien, para ver los paralelismos que existen entre don Quijote y fray Gerundio y cómo Cervantes actúa de guía y modelo del padre Isla, te invito a que leas el trabajo que publiqué en 1981 en la revista Tierras de León.

ESTRUCTURAS PARALELAS ENTRE FRAY GERUNDIO Y DON QUIJOTE

 

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SIERO DE LA REINA (LEÓN): Origen y significado del término

Con este topónimo se denomina un pequeño pueblo y su territorio situados en el noreste de la provincia de León, en las estribaciones de los Picos de Europa. Es un pueblo de montaña, de clima frío en invierno, seco y caluroso en verano, a una altitud de 1180 metros aproximadamente. Se levanta en la encrucijada de dos riachuelos: el que proviene del puerto de Picones y el del valle de Valdeguiza, los cuales confluyen en el casco urbano. El territorio que comprende limita con el de Boca de Huérgano, Villafrea de la Reina, Valverde de la Sierra, Besande, Prioro y Pedrosa del Rey, todos ellos municipios de la provincia de León.

siero_de_la_reina__0201Fotografía reciente de Siero, en la que se puede observar el emplazamiento en la confluencia de dos valles.

Estas breves notas geográficas nos servirán de ayuda para acercarnos a este topónimo cuyo origen verdadero y significado primigenio, en la actualidad, se nos escapan. Así pues, todo lo que se diga al respecto se mueve en el terreno de las hipótesis, y como tales unas serán más creíbles que otras o puede que todas resulten poco creíbles. A gusto del lector. «El tratar de averiguar el origen de los topónimos siempre ha despertado el interés científico de los eruditos, y, afectivamente, la curiosidad del pueblo en general, pues los topónimos son nombres que se aplican a los lugares en que se ha nacido, en que se vive y en que quizá se muera o gustaría morir» (Javier García Martínez).

El punto de partida de la toponimia radica en la constatación de que los topónimos tienen una relación directa significativa con la realidad que les ha dado origen. En el momento de su creación (nacimiento) fueron palabras vivas de la lengua común, cuyo significado conocían los usuarios. El paso del tiempo, que todo lo borra, ha hecho en muchos casos -como el que nos ocupa- que permaneciera el significante (nombre), pero que el significado se haya ido perdiendo hasta resultar desconocido. De ser un nombre común ha pasado a ser un nombre propio.

Existen topónimos que no ofrecen dificultad interpretativa: así, en el territorio de Siero de la Reina, nombres como CASTIELLO (castillo, cuyos restos se conservan), VALDEHABLA (el valle que habla: su poderoso eco a todos nos ha llamado la atención), LA CORONA (parte superior de una montaña de forma circular y castro prerromano), EL PINEDO (lugar de pinos, aunque en la actualidad no quede ninguno), etc. Otros en cambio, se nos resisten: VALDEGUIZA, CAMPO SOSAS, VARGA ESPAYO, GARGALLO o SIERO DE LA REINA.

En este último topónimo hay que distinguir claramente dos partes: SIERO y DE LA REINA. Comencemos por la primera. El término SIERO no es privativo de este pueblo de la provincia de León; lo hallamos en la actualidad en Asturias (SIERO y POLA DE SIERO) y en Galicia bajo la forma de SIEIRO (en Lugo y Pontevedra). También se encontraba en el alfoz de Mayorga (León) y en las provincias de Burgos y de Valladolid;  hoy son zonas despobladas.

El término leonés comienza a aparecer ya desde el siglo X en documentos de la catedral de León, de la abadía de Sahagún (León) y del monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria), los cuales tuvieron en este territorio heredades. Bajo el nombre de SIARIO se halla atestiguado en el año 977 en un documento de la catedral de León y en otro del monasterio de Sahagún de 999. El término actual, SIERO, se registra ya en 1065, y con este nombre se hace referencia al castillo de la localidad en diversos tratados de paz entre los reinos de Castilla y de León, como los de Medina de Rioseco en 1181, Tordehumos en 1194 y Cabreros en 1206[1].

 Pero ¿qué significa? Para García Arias SIERO (en Asturias) es nombre de persona, quizá un repoblador germánico, que proviene de SIARIUS  y éste, a su vez, de SIARUS. Para J. Corominas SIERO proviene del latín SIDEREUM que significaría “tierra fría y escabrosa” o “frío riguroso”. Montenegro Duque cree que también viene de SIDEREUM, pero para él significaría “viento frío”. Así pues, coincidirían estos dos últimos filólogos en su origen y en el significado de “frío”. Largos inviernos pasados por nieve y frío soportan sus habitantes.

Otra de las hipótesis (M. A. Rabanal) es la que hace devenir SIERO de SIARIO y este, a su vez, de SIARIUM o SARIUM, que incluiría la raíz hidronímica prerromana SAR, que significa “fluir” (agua). Y entre agua vive y crece el pueblo de Siero: el riachuelo de Gargallo divide al pueblo en dos y el de Picones lo va lamiendo por uno de sus costados. Este sería también el origen del topónimo SALIO, pueblo desaparecido bajo las aguas del embalse de Riaño, o del hidrónimo SELLA, río que nace en Sajambre (León) y recorre sus tierras.

La última de las hipótesis (Roberto Gordaliza y J. M. Canal) está relacionada con la flora. SIARIUS vendría del latín SIUM o SION, ´sío`, hierba acuática semejante a la ´hierbabuena`, de la que ya habla Plinio, y que en la actualidad algunos identifican con el ´berro`. Como anécdota: en El CANALÓN (En el mismo pueblo: ladera del CASTIELLO hacia la carretera) son abundantes los berros, que creo poco tienen que ver con la hierbabuena y que crecen en las fuentes de agua fría, como dice la canción.

Nos queda la segunda parte: DE LA REINA. Dos hipótesis se han elaborado sobre la segunda parte del término. La más general y con mucho fondo de leyenda es la que la hace devenir de la palabra latina REGINA, ´reina`. ¿De qué reina estaríamos hablando? Nada se sabe con exactitud. Tradicionalmente se viene hablando de una reina llamada Constanza, que estaría enterrada en Espejos de la Reina. Para Antonio Valbuena era ésta la esposa de Fernando IV el Emplazado, rey de Castilla de 1295 a 1312; esta hipótesis hay que desecharla ya que dicha reina está enterrada en Sahagún (León).

J. M. Quadrado considera que se trataría de Constanza Enríquez (que no fue reina), hija de don Tello (1334-1370). Más fundamento parece que tienen quienes sostienen que se trataría de doña Berenguela, hija de Alfonso VIII de Castilla (1158-1214), casada en 1197 con Alfonso IX, rey de León. En las capitulaciones matrimoniales se dota a doña Berenguela con 30 castillos, uno de los cuales fue el de PORTELLA (Portilla de la Reina), los cuales quedarían en poder de ésta en caso de separación matrimonial, como así sucedió en 1204. En apoyo de la tesis de territorio perteneciente a la reina, sin que se concrete de cuál se habla, vienen las Adiciones al Memorial que escribió don Joseph Pellicer, año de 1672, de la casa de don Fernando de Tovar: «La Tierra de la Reina está situada en lo más accesible y áspero de las Montañas de León. Llamose así porque en muchas edades fue consignada a las Reinas de León, para el gasto de su bolsillo».

Otra teoría: la de quienes consideran que REINA es un hidrónimo y que nada tiene que ver con la realeza. Los pueblos que originariamente formaban Tierra de la Reina (Boca de Huérgano, Villafrea, Espejos y Barniedo) se hallan todos al lado de un río llamado sucesivamente Biarón, Bayones y Yuso. De acuerdo con esto, no derivaría el topónimo del latín REGINA, sino de un RIKINA,  cuya raíz celta REKA significa “curso de agua”. Así pues, tanto DE LA REINA como DEL REY (La desaparecida Pedrosa del Rey) serían términos hidrónimos. Según esta teoría, SIERO DE LA REINA tendría en su composición una doble raíz de naturaleza hidronímica, una duplicación, que se habría producido porque en el momento de añadir al topónimo SIERO el de DE LA REINA ya no se conocía qué significaba SIERO.

Hipótesis aparte, ¿cuándo pasó a pertenecer a Tierra de la Reina el Señorío de Siero? O lo que es lo mismo: ¿cuándo se produjo la unificación de los dos señoríos? No se sabe con exactitud, pero no antes del siglo XVIII. El primer señor de Tierra de la Reina y de Siero fue don Tello (casado con Juana de Lara de la Cerda y Haro, señora de Vizcaya), que murió en 1370 sin descendencia legítima. El 18 de febrero de  1371, Enrique II, hermano de don Tello, realiza varias donaciones a los dos hijos y cinco hijas de éste último habidos fuera del matrimonio. A Alfonso Enríquez (segundo de los hijos), entre otras, «Tierra de la Reina y Siero y sus lugares con todos los solariegos». Eran, pues, estados diferentes. Siero comprendía el pueblo, el castillo, Valverde y Besande. Lo mismo encontramos en  un documento de 1672, en el que se realiza la genealogía de los Tobar para solicitar a la reina regente Mariana de Austria le nombrase conde o marqués de Villamartín. A los pueblos antes citados, se añade Portilla como perteneciente al estado de Siero.

¿Desde cuándo Siero se «apellida» ´de la Reina`? Tampoco lo sabemos con exactitud. Habría que suponer una fecha relativamente tardía, ya que en documentos del siglo XVII Siero todavía es señorío independiente. Examinados algunos nomenclatores, hallamos lo siguiente: en 1785 el Conde Florida Blanca elabora el Nomenclátor de todos los pueblos del Reino y en él aparece ya  Siero dentro de la jurisdicción de Tierra de la Reina, pero sin la segunda parte del topónimo; en el de 1836, Siero; en el de 1863, Siero; en el de 1893, Siero de la Reina; en el de 1915, Siero. Una última referencia: en el célebre Diccionario geográfico-estadístico-histórico (1845-1850) de Madoz este pueblo leonés aparece bajo el nombre de Siero, aunque ya lo incluye en Tierra de la Reina.

Esperemos que estas pinceladas sobre toponimia sirvan de acicate y que alguien se dedique algún día a empolvarse en los archivos y a escribir la historia (pero documentada[2]) de SIERO DE LA REINA.

Para la etimología popular del topónimo SIERO, véase en este mismo blog mi entrada titulada ETIMOLOGÍA POPULAR.

PARA SABER MÁS:

  • FUENTE FERNÁNDEZ, Jesús, Habla de Tierra de la Reina, León, Bilbao, 1992.
  • GARCÍA MARTÍNEZ, Javier, El significado de los pueblos de León, León, 1992.
  • GORDALIZA APARICIO, F. Roberto y CANAL SÁNCHEZ PAJÍN, José M.ª, Tierra de la Reina. Historia y Palabras, León, 1996.

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[1] En los documentos se puede leer «Siero de Riaño». De esta forma no ha lugar a error, ya que como he dicho más arriba también existían poblaciones con ese nombre en Asturias, Burgos y Valladolid, lo cual, al no observarlo, ha dado lugar a algunos errores.

[2] Por ejemplo: la ermita de san Miguel en Siero se hallaba en lo que hoy se conoce como «collao de san Miguel», al lado de El Castiello, y no en el cementerio actual, como he visto publicado. Sus restos, especialmente la planta, no ha mucho que se podían observar perfectamente.

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CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS CERVANTINAS: (11) CALUMNIA, QUE ALGO QUEDA Y ALGUIEN SE LO CREERÁ

Después de diez capítulos en los que he intentado dar a conocer a todos los públicos –literatura para todos- algunos de los episodios de la vida de Miguel de Cervantes que me han parecido curiosos en el sentido de que llaman la atención por su rareza, desconocimiento o poco frecuentes, hoy cierro el ciclo con la mirada puesta en dos de los pecados achacados a nuestro escritor más universal –desconocidos del gran público- y con los que tuvo que luchar en vida y después, en muerte. Alguien los ha considerado como las dos lacras más infames de la época, que sin lugar a dudas le tuvieron que acarrear problemas. Y la verdad sea dicha, hoy son irrelevantes, pero entonces podían llevar al acusado ni más ni menos que a la hoguera: por tanto, nada de irrelevantes.

Estos dos pecados Miguel de Cervantes Saavedra parece que los soportó en vida no sin problemas, porque pudo defenderse con argumentos plasmados documentalmente, como veremos más adelante. Pero, después de que la crítica timorata los haya ocultado como ha podido, han vuelto a la palestra. Ahora Cervantes no se puede defender. Por ello, vuelven los autores de literatura pánico, que, sin fundamento alguno, solo valiéndose de su verborrea, como Fernando Arrabal, pretenden imputar al escritor alcalaíno. Estos pecados fueron el de su origen judío y el de sodomía o pecado nefando, hoy llamado homosexualidad.

1. ORIGEN JUDÍO DE MIGUEL DE CERVANTES

¿Era Miguel de Cervantes de origen judío?

Américo Castro, en su obra El pensamiento de Cervantes, sostiene la teoría de que Miguel de Cervantes era de origen judío. No aporta documento alguno que lo confirme y se basa en la hipótesis de que la abuela paterna de Cervantes, Leonor de Torreblanca, de médicos cordobeses, pudo ser de ascendencia judía, ya que la profesión médica se relacionaba con los judíos. Mera hipótesis.

Lo que sí se puede probar documentalmente es que tanto Miguel de Cervantes como sus padres y abuelos no eran de origen judío ni habían tenido problemas con  la Inquisición. En concreto, el licenciado Juan de Cervantes, abuelo paterno, no solo no había tenido problemas con la Inquisición, sino que formaba parte de ella como familiar (miembro seglar). Esta era desde finales del siglo XV (1480) el organismo encargado de velar por la limpieza de sangre de todos los españoles y porque en secreto no se practicara la religión judía o mahometana.

El 22 de diciembre de 1569, residiendo Miguel de Cervantes en Roma, su padre Rodrigo solicita en Madrid documentalmente que se realice el proceso de prueba de limpieza de sangre de su hijo al licenciado Duarte de Acuña, teniente de corregidor de la villa de Madrid. Se pide que se declare que Miguel es su hijo legítimo y que ni él ni su mujer ni sus padres y abuelos han sido ni son moros, judíos, conversos ni reconciliados por el Santo Oficio, declarando que han sido y son cristianos viejos (descendiente de cristianos sin mezcla conocida de moros, judíos o gentiles), limpios de toda raíz.

Los testigos presentados fueron Alonso Getino de Guzmán (alguacil de Madrid), Pirro Boqui y Francisco Muzaqui. El testimonio más relevante es el del primero, aunque los otros dos coinciden en lo esencial. Declara este bajo juramento ante el escribano (notario) Andrés de Ozaeta que Miguel de Cervantes es hijo legítimo de Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas. Que ni el hijo ni los padres han sido sambenitados (sambenito: vestidura penitencial impuesta como castigo por la Inquisición) ni castigados por el Santo Oficio y que son personas limpias de sangre y de buena vida.

El licenciado Duarte, una vez que ha visto y examinado las declaraciones de los testigos, ordena al escribano Rodrigo Vera que redacte una escritura pública en la que se certifique la petición de Rodrigo de Cervantes para que este la pueda presentar en juicio o fuera de él, donde le pareciere, firmándola junto con el escribano.

Ahora nos podemos preguntar el porqué y el para qué Rodrigo de Cervantes realiza este proceso de limpieza de sangre en favor de su hijo Miguel. No lo sabemos. Pero es muy probable que fuera exigido para que este entrara al servicio en Roma del que más tarde fuera cardenal, Julio Acquaviva.

Recordemos al efecto que en la España de los siglos XVI y XVII la limpieza de sangre era exigida para desempeñar cualquier puesto dependiente de la Iglesia, para entrar en los colegios mayores, para obtener cualquier título universitario, etc.

2. EL PECADO NEFANDO O DE SODOMÍA

Miguel de Cervantes estuvo cautivo en Argel desde finales de septiembre de 1575 hasta el 19 de septiembre de 1580 en que fue liberado.

Durante los cinco años de cautiverio organizó cuatro intentos de fuga, que fracasaron. El cuarto fracasó porque fue delatado por el dominico Juan Blanco de Paz. Llegó este cautivo a Argel en 1577 y allí permaneció hasta 1592. Durante el cautiverio conoció a Cervantes. Las relaciones no fueron buenas, como acabamos de ver, pues él fue el denunciante que impidió que tuviera éxito el intento de fuga de Cervantes. La recompensa que le dieron las autoridades argelinas fue un escudo de oro y una jarra de manteca. La recompensa pone al descubierto que Blanco de Paz era homosexual, ya que la manteca era de uso para la práctica del sexo anal. Añádase la existencia de diversos testimonios que reflejan la inquina de Blanco contra Cervantes. El dominico es el único acusador de que Cervantes había cometido en su cautiverio «cosas viciosas, feas y deshonestas». La deshonestidad se refiere a la conducta sexual.

Una vez que Cervantes fue liberado, permaneció en Argel hasta finales del mes de octubre. El 10 de dicho mes inició un proceso informativo sobre su estancia en Argel. Presentó un escrito ante su liberador, el fraile redentoristas fray Juan Gil, para que emita la información pertinente con testigos sobre su cautiverio, vida y costumbres, así como de otras cosas tocantes a su persona, para presentarla ante el Consejo de su Majestad, si fuere necesario. Actuó de notario apostólico Pedro de Rivera. Se elaboró un cuestionario de más de veinte preguntas, que se realizaron a once testigos. La que nos interesa ahora es la número 20 en la que se pregunta si se ha visto a Cervantes en algún vicio notable o ha dado escándalo con su persona. De las respuestas de los testigos, todas a favor de Cervantes como persona virtuosa, de vida recta, destacamos la del carmelita fray Feliciano Enríquez. Declara este que durante un tiempo fue enemigo de Cervantes, que oyó achacar a una persona (no revela su nombre) cosas viciosas y feas contra Cervantes, que realizó las averiguaciones pertinentes sobre la citada acusación y que encontró que las imputaciones eran una gran mentira.

Este documento es la prueba evidente de tres cosas: que a Cervantes se le acusaba de ser homosexual, que dicha acusación era vox populi y que todos los testigos que actuaron en el proceso informativo negaron la acusación. Por tanto, documentalmente no se puede sostener la acusación de la homosexualidad cervantina, máxime cuando viene de un enemigo que declara que es capaz de dañar y perjudicar a cualquiera de sus enemigos, aunque sea comprando falsos testimonios.

De regreso a España, Cervantes se encontraría con la desagradable sorpresa de que el bulo se ha difundido. Y este fue aprovechado por sus enemigos, entre los que se halla Lope de Vega con quien mantiene un enconado enfrentamiento a partir de 1605. De esa época o poco después y perteneciente a un poeta de su círculo ¿Pedro Liñán de Riaza? es el siguiente soneto denigratorio:

Yo que no sé de los, de li ni le—
ni sé si eres, Cervantes, co ni cu—;
solo digo que es Lope Apolo y tú
frisón de su carroza y puerco en pie.

Para que no escribieses, orden fue
del cielo que mancases en Corfú;
hablaste, buey, pero dijiste mu.
¡Oh, mala quijotada que te dé!

¡Honra a Lope, potrilla, o guay de ti!,
que es sol, y si se enoja, lloverá;
y ese tu don Quijote baladí

de culo en culo por el mundo va
vendiendo especias y azafrán romí
y, al fin, en muladares parará.

La interpretación de las palabras de cabo roto del primer cuarteto no es unánime. Para unos, CO- hace referencia a «coño», mientras que para otros se refería a «cornudo». Más unanimidad hay en la siguiente: CU- se referirá a «culo». Así pues, en este soneto se acusa a Cervantes de homosexual y cornudo, se vitupera su persona y se denigra su obra cumbre.

 

 

 

 

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CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS CERVANTINAS: (10) LAS CERVANTAS

Con el nombre de Cervantas, nombre cargado de connotaciones peyorativas por parte de ciertos usuarios, ha designado una parte de la crítica cervantina a un conjunto de mujeres que acompañaron a Miguel de Cervantes en su estancia en Valladolid desde 1604 a 1606. Todas ellas forman parte de su familia y tienen en común el defender con su vida una moral que no era asumida por la sociedad de su época. Se las considera de vida licenciosa y de laxa moral. Además, estuvieron implicadas en el caso Ezpeleta, por lo que tres de ellas estuvieron encarceladas junto a Cervantes y otras personas hasta que fueron declaradas inocentes.

CERVANTAS

LAS CERVANTAS, REPRESENTACIÓN TEATRAL SEGÚN LA OBRA DE IMMA CHACÓN Y JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ

1. MUJERES EN LA VIDA DE CERVANTES

Varias fueron las mujeres que estuvieron en el entorno vital de Cervantes y dejaron en él su impronta. La primera de ellas fue su madre, LEONOR DE CORTINAS (¿1520?-1593). Natural de Arganda de Rey (Madrid), se casó con Rodrigo Cervantes en c. 1543.Tuvo siete hijos. Miguel es el cuarto. Participó activamente en el rescate de su hijo Miguel de 1580.

ANDREA se llamaba la hermana mayor de Cervantes (1544-1609).La familia Cervantes en 1563 se hallaba en Sevilla. Allí mantuvo Andrea una relación amorosa con el cacereño Nicolás de Ovando, con promesa de matrimonio por parte de este, de la cual nació Constanza (se desconoce el lugar). El matrimonio no se llevó a cabo. Hubo sustanciosa compensación económica por no cumplir la promesa de matrimonio. En Madrid en 1568 mantuvo relaciones amorosas con el rico genovés Juan Francisco Locadelo. En 1570, con uno de los Portocarrero. Su profesión era la de costurera. En 1605 vivían Andrea y Constanza en Valladolid con su hermano y tío: Miguel de Cervantes. En 1609, junto con su cuñada Catalina, entra en la Orden Tercera de San Francisco.

CONSTANZA DE OVANDO. No se sabe con exactitud ni la fecha de su nacimiento, ni el lugar ni la fecha de la muerte. En Madrid, tuvo dos promesas de matrimonio que se truncaron: en 1595 con Pedro de Lanuza, quien la indemniza con 1400 ducados, y que todos califican de escandalosa, y con Francisco Leal, quien indemniza con 1100 reales en 1608. Murió en Madrid el 22 de diciembre de 1624 y fue enterrada en el convento de san Sebastián, como su madre.

La segunda de las hermanas se llamaba LUISA (1546-1623). Nada tiene que ver con las otras dos hermanas. Nació en Alcalá en 1546 y allí murió en 1623. En 1564 ingresó en el convento de las monjas carmelitas descalzas de Alcalá, donde desempeño varios cargos como priora y abadesa.

La hermana pequeña de Cervantes se llamaba MAGDALENA (1552-1610) y nació en Valladolid. Muere en Madrid en 1610. Con 17 años (1569) se le conoce su primera relación amorosa: con Pedro Portocarrero. Se hizo cargo de su sobrina Isabel en agosto de 1599. En Valladolid (1604-1606) se hallaba con su hermano. Se la presenta ya como beata de la iglesia de san Lorenzo.

ISABEL DE SAAVEDRA (1584-1652) se llamó la hija que Cervantes tuvo en 1584 de la relación amorosa con Ana de Villafranca de Rojas, casada, tabernera de Madrid, que vivía en la calle Tudescos. Fue bautizada el 9 de abril de 1584 en Madrid en la iglesia de los santos Justo y Pastor.  A los trece años murieron sus padres y la recogió Magdalena, hermana de Cervantes. No tuvo buena relación con Cervantes. En 1606 se casó con Diego Sanz del Águila que murió en 1608. Durante el matrimonio mantuvo una relación adúltera con Juan de Urbina, relación de la que nació una niña, Isabel Sanz de Saavedra, que murió a los dos años. Se vuelve a casar con Luis de Molina. Murió en 1652.

CATALINA DE PALACIOS Y SALAZAR (1565-1626) se llamaba la mujer con la que Cervantes contrajo matrimonio en 1584 y con la que estuvo casada hasta el final de sus días en un matrimonio azaroso. Véase al respecto mi post  titulado CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS-CERVANTINAS: (8) matrimonio rápido y raro, con separación matrimonial incluida.

2. EL CASO EZPELETA

El 11 de enero de 1601 se traslada la Corte española  a Valladolid. Los demandantes (legión), entre los que hay que incluir a Miguel de Cervantes, la siguen en busca de  medro social y económico.

PALACIO REAL DE VALLADOLID

PALACIO REAL DE VALLADOLID

Miguel de Cervantes llega a Valladolid en el año 1604, pasado el mes de agosto, con 56 años cumplidos y siendo ya un escritor conocido. Había comenzado a publicar poesía en 1567. En Madrid había gustado de las mieles del éxito teatral. De 1585 era su novela pastoril La Galatea y se halla en trámites para editar la primera parte del Quijote. El 26 de septiembre le conceden la licencia y privilegio de impresión en Valladolid.

Se instala en una casa nueva a las afueras de Valladolid, cercana al río Esgueva, en el Retiro de los Carneros, en el primero izquierda. Le acompañan su mujer Catalina de Salazar (39 años); sus dos hermanas Andrea (60 años) y Magdalena (52 años); la hija de Andrea,  Constanza (h. 39);  su hija Isabel (h. 20 años) y una criada joven llamada María de Ceballos. Las Cervantas.

El 27 de junio de 1605 es acuchillado frente a la casa en la que vive Cervantes el caballero navarro Gaspar de Ezpeleta a las once de la noche. Pertenecía a la orden de Santiago y era hombre mujeriego, a pesar de estar casado. Le socorren los vecinos de la casa de Cervantes y le instalan en el piso en el que vive doña Luisa de Montoya. Le atienden el cura y los médicos. Muere el día 29 sin haber confesado quien había sido el que le había herido mortalmente.

Inicia las pesquisas para esclarecer el caso uno de los cuatro alcaldes de casa y corte, Cristóbal de Villarroel. Interroga a 42 personas.  Entre ellas se encuentra Isabel de Ayala, avencidada en la buhardilla, natural de la ciudad de León, viuda del doctor Espinosa, de más de cuarenta años y beata de la iglesia de san Francisco. Declara que es público y notorio que en casa de Cervantes entran y salen caballeros que ella no conoce para escándalo y murmuración del vecindario. Entre ellos cita a Simón Méndez, asentista portugués, de quien dice que es público y notorio que está amancebado con la hija de Cervantes, Isabel. Igualmente declara que la viuda María Ramírez, segundo izquierda,  está amancebada con Diego de Miranda y que en casa de  la viuda Juana Gaitán entran de continuo señores con pajes, gente muy principal.

CASA DE CERVANTES EN VAKKADOLID

CASA EN LA QUE VIVIÓ CERVANTES EN VALLADOLID

Como resultado de todas las pesquisas, pero sobre todo teniendo en cuenta las declaraciones de Isabel de Ayala y sin tener constancia de quién había sido el matador, el alcalde Villarroel dicta un auto en el que encarcela el día 29 a las siguientes personas: Miguel de Cervantes; la hija de este, Isabel; Andrea y Constanza, hermana y sobrina de Cervantes; el portugués Simón Pérez; Juana Gaitán; Diego de Miranda, María Ramírez y otras cuatro personas más. No pudiendo probar su participación en la muerte de Ezpeleta, ni las acusaciones de la beata Isabel, les excarcelan el día 1 de julio. El 6 de julio les exoneran de toda culpabilidad. Se libraron de la cárcel Catalina, por no estar presente en Valladolid en la fecha, y Magdalena, que era beata de la iglesia de san Lorenzo y a la que Ezpeleta le había dejado en el testamento un vestido de seda.

El 4 de marzo de 1606 la Corte vuelve a Madrid. Ese mismo año Cervantes abandona Valladolid y se instala en Madrid en compañía de las Cervantas, ciudad que será ya su residencia hasta su muerte en 1616.

Este asunto ha dado origen a una novela histórica: Juan Eslava Galán, Misterioso asesinato en casa de Cervantes, Barcelona, Espasa, 2015. También a dos posturas diferentes: la feminista y la de quien considera a Cervantes poco menos que un proxeneta.

3. MUJERES CERVANTINAS

Las mujeres de las obras cervantinas se podría decir que nada tienen que ver con las que aparecen en las obras de los más ilustres escritores del Siglo de Oro: Quevedo, Góngora, Tirso, Lope y sobre todo Calderón. Se ajustan más al paradigma de las que han formado parte de su vida que del patrón general que defendía la ideología religiosa del momento. Solamente un ejemplo.

MARCELA

MARCELA

En el Quijote encontramos a la pastora Marcela. De ella se ha enamorado Crisóstomo, quien se suicidará al no ser correspondido. Célebre es el parlamento de Marcela (I, 14) dirigido a los amigos de Grisóstomo en el que explica su concepto de la mujer y del matrimonio. Defiende su libertad para elegir y se rebela contra los que piensan que la mujer en el matrimonio está sujeta a la voluntad del marido porque dicha sujeción está ligada a la condición femenina. He aquí algunos pasajes:

Yo nací libre, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos.

El cielo aún hasta ahora no ha querido que yo ame por destino, y el pensar que tengo que amar por elección es excusado.

Yo como sabéis tengo riquezas propias y no codicio las ajenas; tengo libre condición, y no gusto de sujetarme.

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SAN ANTONIO DE PADUA Y LOS PECES: RECREACCIÓN LITERARIA Y PICTÓRICA

1. POPULARIDAD DE SAN ANTONIO DE PADUA

La popularidad de san Antonio de Padua ha llegado a tales extremos que se puede afirmar que es conocido en todos los rincones del mundo cristiano. Por ello, se le conoce desde León XIII (1878-1903) como «el santo de todo el mundo». Este reconocimiento se comenzó a fraguar ya en su intensa vida, llena de viajes y predicación, aunque fuera corta en existencia, apenas 35 años. Su afán por difundir el evangelio y convertir a los infieles le ha valido dentro de la Iglesia católica el título de doctor evangélico desde 1946.


león xiii

LEÓN XIII

A san Antonio se le atribuyen numerosos milagros, algunos de los cuales habría realizado ya en vida. No obstante, son muchos más los posteriores. Han sido recogidos en las obras dedicadas al santo y que poco después de morir en 1231 comenzaron a escribirse. Del mismo siglo XIII estas seis son las más importantes:

Assidua (1232), anónima.
Leyenda segunda (anterior a 1239) de Julián de Espira.
Dialogus fratris Crescentii (1244-1247) de Crescencio de Jesi.
Leyenda Raimundina 1293) de Pietro Raymundi.
Leyenda florentina (segunda mitad del XIII), anónima.
Vita Beati Antonii de Ordine Fratrum Minorum (entre 1298 y 1317) de Jean Rigauld.

Y así hasta nuestros días se han ido escribiendo biografías del santo de Lisboa.

2. MILAGROS DE SAN ANTONIO HASTA EL SIGLO XVII

Como ya he dicho más arriba, los milagros atribuidos a san Antonio se hallaban en las obras dedicadas a su vida. Pero ya en el siglo XIV tenemos una obra específica dedicada a los milagros antonianos: se trata del Liber miraculorum, que forma parte de la Crónica de los XXIV generales, finalizada en 1374. El libro de los milagros se data hacia 1367. Es una recopilación que toma como fuente las obras biográficas antonianas de los  siglos XIII y XIV. Contiene 64 milagros: 34 realizadas en vida y 31 póstumos.

Con la llegada de la imprenta, a la difusión oral y manuscrita de los milagros de san Antonio, que seguía siendo la principal, se une la obra impresa, tanto en obras específicas como en las dedicadas a su vida. De todas ellas he seleccionado tres:

– Antonio de Santa María, La vida, y milagrosos hechos del glorioso S. Antonio de Padua, de la orden de los Menores, natural de la ciudad de Lisboa, en el Reyno de Portugal, Salamanca, 1588.
– Miguel Maestre, Vida y milagros del glorioso San Antonio de Padua: Sol brillante de la Iglesia, Málaga, 1601.
– Mateo Alemán, San Antonio de Padua, Sevilla, 1604.

3. EL MILAGRO DE LOS PECES

La predicación a los peces aparece por primera vez en la vida de San Antonio escrita por Juan Rigaud, pero el escenario no será Rímini como se ha popularizado, sino un lugar cercano a Padua.

La versión más difundida y popularizada sitúa el milagro en la desembocadura del río Marecchia en el mar en Rímini, ciudad costera de Emilia-Romaña en el norte de Italia. Y así lo ha recogido también la tradición pictórica.

RIMINI.PUENTE ROMANO

PUENTE ROMANO DE TIBERIO
SOBRE EL RÍO MARECCHIA EN RÍMINI

En la ciudad norteña de Italia se encontraba san Antonio predicando. El santo se encuentra en dificultades. Había muchedumbre de herejes (cátaros) que no lo querían escuchar. Entonces surge el milagro. Por inspiración divina se dirigió a la desembocadura del río en el mar y comenzó a predicar a los peces:

– Oíd la palabra de Dios, peces del mar y del río, ya que esos infieles herejes rehúsan escucharla.

Al oír las palabras de san Antonio, se congregó en la orilla una ingente cantidad de peces nunca vista, grandes, medianos y pequeños. Todos, con la cabeza fuera del agua, contemplaban y escuchaban a san Antonio. A sus palabras respondían abriendo la boca e inclinando la cabeza. Esto les decía:

– Bendito sea el eterno Dios, porque los peces de las aguas le honran más que los hombres herejes, y los animales irracionales escuchan su palabra mejor que los hombres infieles.

Llega la noticia a la ciudad. Sus vecinos, entre ellos los herejes,  se trasladan a la desembocadura del río y contemplan el milagro. Visto lo cual, los herejes caen de rodillas, escuchan a san Antonio y se convierten.

En aquella ciudad italiana permaneció varios días más san Antonio predicando con gran éxito y fruto evangélico.

Es otro de los milagros antonianos que tienen como protagonista a los animales (muy conocidos son los milagros de los pajaritos y la mula), seres irracionales, que se comportan mejor que los hombres, seres racionales. Se produce una humanización utilizada con fines apologéticos: hacer que los herejes le escuchen y se conviertan.

4. RIMAS SACRAS DE LOPE DE VEGA (1562-1635)

La recreación literaria a la que me refiero en el título es la que realizó uno de los mejores poetas españoles del Siglo de Oro Español, el Fénix de los ingenios, Félix Lope de Vega. La encontramos en sus Rimas sacras (1614). Es esta una obra compuesta de 100 sonetos y otro tipo de composiciones líricas (octava rima, glosa, romance, canción, etc.), fruto de un periodo de crisis espiritual impulsada por la muerte de seres queridos como su hijo o su mujer, que le llevarán al sacerdocio el 24 de mayo de 1614.

RIMAS SACRAS

Entre estos 100 sonetos, algunos de los cuales son los sonetos más bellos del Barroco Español, encontramos el dedicado a san Antonio. Se halla en la segunda parte (los 49 primeros hablan de Lope mismo) dedicada a los santos y a las festividades religiosas. Es el que lleva el número 83 y pertenece al grupo de los dedicados a los santos: Pablo, Pedro, Domingo, Laurencio, Sebastián y un largo etcétera.

Esta es la recreación lopesca de dos milagros de san Antonio de Padua en una misma composición literaria, información que le pudo llegar a través de la trasmisión oral o por la lectura de alguna de las obras impresas a las que he hecho referencia más arriba:

A SAN ANTONIO DE PADUA

SONETO LXXXIII

Antonio, si los peces sumergidos
en el centro del mar para escucharos
sacan las frentes a los aires claros
y a vuestra viva voz prestan oídos,

los que vivieren de razón vestidos,
y más quien por la patria debe amaros,
a la dulzura de esos hechos raros,
¿qué mucho que suspendan los sentidos?

Ya con el niño Dios, Josef segundo,
parecéis en los brazos, y él se ofrece
en figura de amor. ¡Qué amor profundo!

Tanto se humilla, y tanto os engrandece,
que, porque parezcáis tan grande al mundo,
Dios tan pequeño junto a vos parece.

Obsérvese que en los dos cuartetos reproduce lo esencial del milagro de la predicación a los peces y que en los tercetos se sintetiza la milagrosa aparición del niño Dios a san Antonio, uno de los motivos que se ha venido reproduciendo con insistencia desde el siglo XV en la pintura y en la escultura. Véase al efecto en este mismo blog mi post titulado «¿SABÍAS POR QUÉ SAN ANTONIO DE PADUA LLEVA AL NIÑO JESÚS EN SUS BRAZOS?»

Como representación pictórica he elegido el cuadro del pintor Asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685), pintado en 1646, por ser casi coetáneo del texto de Lope.

JUAN CARREÑO DE MIRANDA

No solo este soneto dedica Lope a San Antonio, sino que también encontramos en esta misma obra una glosa en la que Lope de Vega desarrolla cuatro versos compuestos por él mismo y que repiten la misma idea que el último terceto del soneto: Dios se hace pequeño para engrandecer al santo. Este es el texto:

A SAN ANTONIO DE PADUA

Grande sois, Antonio, y tanto
que parece el mismo Dios
un niño cerca de vos,
Dios pequeño y vos gran santo.

GLOSA

En la corte celestial
es príncipe el Verbo Eterno
a cuyo nombre y gobierno
rinden obediencia igual
el cielo, tierra y infierno.
Grande son con blanco manto
los que están llamando santo
al Cordero de Sión;
mas cuanto ellos grandes son
grande sois, Antonio, y tanto.

Si mejor que donde anima
el alma vive en quien ama
tanto Dios la vuestra inflama
que el que por Dios os estima
por transformado os llama.
Y así amor junta a los dos
que Dios niño es alma en vos
y, aunque dentro, vese fuera
y la vuestra de manera
que parece al mismo Dios.

Si estar cerca a toda ley
del rey la privanza abona
tanto Dios os perfecciona
que tenéis al mismo rey
cerca de vuestra persona.
Tan amigo sois los dos
que el que es Dios cerca de Dios
tan grande inmenso y eterno
viene a ser por ser más tierno
un niño cerca de vos.

Dios hecho virtud unida,
aunque siempre es Dios quien es,
soberano portugués,
pone, para daros vida,
en vuestras manos los pies.
Digan de otros santos cuanto
puedan lengua, pluma y canto
que, aunque el ser de Dios tenéis,
Dios y vos en vos os veis
Dios pequeño y vos gran santo.

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CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS CERVANTINAS: (9) excomunión y cárcel en Andalucía

1. EXCOMUNIÓN

Antonio de Guevara había sido nombrado por Felipe II abastecedor general de la escuadra naval que ultimaba don Álvaro de Bazán para invadir Inglaterra y derrocar a Isabel I. A su vez, Guevara delegó en Diego de Valdivia el cometido de su trabajo en Sevilla. Este nombró a Miguel de Cervantes comisario real de abastos para la Armada Invencible con el encargo de recoger trigo, aceite y cuantos artículos fuesen necesarios para su abastecimiento. Cobraría 12 reales por día trabajado.

A finales de abril o en los primeros días de mayo de 1587 Miguel de Cervantes emprende viaje desde Esquivias con destino a Sevilla, ciudad que se había de convertir en su lugar de residencia y centro desde el que partía para realizar sus comisiones de abastos por Andalucía a las órdenes del licenciado Diego de Valdivia.

Así, como comisario real de abastos para la Armada Invencible lo encontramos  el 22 de septiembre de 1587 en Écija (Sevilla). Entre septiembre y noviembre Cervantes había requisado las siguientes cantidades de trigo y cebada:

A Rodrigo Dávila, vecino de Écija, 170 fanegas de trigo; a don Gutierre Lasso, 96 y media, pertenecientes al diezmo; a Luis Vázquez de Alderete, 161 y media, también de diezmos; a la fábrica de Santa María de Écija, 30 y media; a la de la parroquia de Santa Cruz, 90; al obispo de Guadix, 118; a don Francisco de Alfaro, vecino de Sevilla, 45; al canónigo Isidro de las Cuevas, 56 y 10 almudes; a Antonio de Mercado y Jerónimo de Montoro, arrendadores de los diezmos de las collaciones de Santa María, Santa Cruz y Santiago, 309 y media; al referido Montoro, de diezmos, 365 y 10 almudes; al deán y cabildo de la catedral de Sevilla, 256; a los mismos deán y cabildo, 99 y media; al beneficiado Martín de la Puebla, 106 y media, y a don Francisco Enríquez de Ribera, maestrescuela de la catedral de Sevilla, 120. En total, hasta primeros de Noviembre, 2.024 fanegas de trigo más 20 almudes.

(Luis Astrana Marín, Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra)

Obsérvese que en la relación de personas o instituciones a quienes se les ha embargado aparecen el deán de la catedral de Sevilla, su cabildo y dos cargos más. Todos ellos protestarán ante el obispado quien reacciona por medio de su provisor dictando la orden de excomunión de Cervantes por haber embargado bienes a la Iglesia y ordenando al vicario de Écija que hiciera pública dicha excomunión colocando copia del documento en las tablillas de las iglesias. En aquel tiempo de dominio e imperio de la religión católica era un castigo muy grave ya que suponía dejarle fuera de la Iglesia (Excomulgar: Apartar a alguien de la comunión de los fieles y del uso de los sacramentos).

Así pues, Cervantes tendrá aquí el primer gran contratiempo como comisario al enfrentarse a la Iglesia, o lo que es lo mismo, se produce un enfrentamiento entre la Iglesia y la Corona, ya que Cervantes representa al rey Felipe II. Cervantes actúa de acuerdo con las órdenes, poderes y atribuciones reales que se le habían dado para abastecer a la Armada Invencible: «Ordenar prisiones, embargos, secuestros de bienes, aprehensión de bagajes, carros, carretas y lo demás a ello No consta documentalmente cuándo fuera absuelto; pero es de suponer que lo estaría en Junio, cuando Guevara comenzó a pagar el trigo embargado tanto a particulares como a eclesiásticos. anejo y dependiente» para poder sacar el grano o el aceite por la fuerza a las personas que se negaran, fueran seglares o eclesiásticos.

El 24 de febrero de 1588 Cervantes seguía excomulgado. De esa fecha es un poder notarial que otorga en Sevilla a Fernando de Silva «a fin de que compareciese por él ante el provisor y juez vicario general de Sevilla y su arzobispado y ante el de Écija y otros cualesquier jueces y justicias eclesiásticas, y gestionara y suplicase le absolviesen de la censura y excomunión que contra él pesaba».

No existe constancia documental de cuándo fue absuelto. Lo cierto es que Cervantes continuó con sus comisiones, ya que finalizada la saca de Écija se dirigió a Castro del Río (Córdoba). Es de suponer que en junio de 1588 lo estaría, ya que en esa fecha Antonio de Guevara comenzó a pagar el trigo embargado en Écija tanto a los seglares como a los eclesiásticos.

En resumen, Cervantes, una vez finalizadas sus comisiones en tierras cordobesas, regresa a Sevilla hacia el 10 de enero de 1588. «Su comisión a las órdenes de Valdivia había durado ciento doce días, que a 12 reales de salario, sumaban 1.344 reales, o sea 45.696 maravedís, que le quedaba debiendo el Rey».

Vista panorámica parcial con campanarios. Campiña de Sevilla.

ÉCIJA (SEVILLA)

2. CÁRCEL EN CASTRO DEL RÍO (CÓRDOBA)

De nuevo en Écija. El juez de comisarios y corregidor de la villa de Écija Francisco Moscoso se traslada a Castro del Río (Córdoba), donde se encontraba Cervantes ejerciendo su comisión,  por una denuncia que se ha presentado contra él en la que se le acusa de haber vendido de forma ilegal para su particular aprovechamiento trescientas fanegas de trigo pertenecientes a la saca realizada en Écija. Dicta sentencia condenatoria contra Cervantes el 19 de septiembre de 1592. Dicha documentación, que se hallaba en el Archivo de Simancas, se ha perdido. Con los extractos que en la segunda mitad del siglo XIX se habían sacado de dicha documentación, Jerónimo de Morán realiza el siguiente relato en su Vida de Cervantes (1863):

Por lo que consta y resulta de autos, condenó a Cervantes a que dentro el día de la notificación dé y entregue, vuelva, restituya y ponga en Écija, en poder del depositario del pósito de dicha ciudad, trescientas fanegas de trigo, que se habían sacado por cuenta de S. M. para el servicio de sus galeras, las cuales sin orden suya vendió para que disponga de ellas el proveedor general de S. M. lo que conviniere al real servicio; y en cuanto a diez fanegas de trigo del regidor Juan de Valcárcel, y seis fanegas de cebada de Don Benito de Aguilar, les dé certificaciones para que puedan cobrar su valor de S. M. dentro de quince días; y si no, las pague él, pasado dicho término, en que le da por condenado: y en cuanto a los cien reales que tomó por sus salarios de la villa de Montilla, que si en la cuenta no los hubiere metido por cuenta de su salario, los vuelva a la real hacienda; y si la tuviere por dar, se le bajen de su salario; y en cuanto a los demás cargos, le absuelve y da por libre. Y si no entrega luego las trescientas fanegas de trigo, le condena a que las pague a catorce reales cada fanega, que es al precio que vale y se compraron. Condénale además en seis mil maravedís para gastos de guerra, y en cuatro días del salario del juez y sus oficiales, y costas del proceso y viajes; y no teniendo bienes, a sus fiadores.

La sentencia se le comunicó a Cervantes el día 21 de septiembre y se le encarcela sin permitírsele que se defienda. Salió de la cárcel en libertad bajo fianza. No se sabe exactamente el tiempo que estuvo preso, pero lo cierto es que a finales de octubre se halla ejerciendo su comisión y ayudando a Andrés de Cerio en la saca de 5000 arrobas de aceite de Écija, Marchena, El Arahal y Utrera. La orden la había firmado Pedro de Isunza, sustituto del destituido comisario general Antonio de Guevara,  el 24 de octubre en el Puerto de Santa María.

CASTRO DEL RÍO

CASTRO DEL RÍO (CÓRDOBA)

3. CÁRCEL EN SEVILLA

En 1594 finaliza Miguel de Cervantes su trabajo como comisario de abastos en Andalucía. No obstante, en Madrid, el 23 de agosto de ese mismo año consigue un nuevo puesto: recaudador para cobrar ciertos atrasos de tercias y alcabalas en varios pueblos del Reino de Granada. Firman como fiadores Francisco Suárez Gascó además del propio Cervantes y su mujer.

En Sevilla, Cervantes había depositado las sumas recaudadas en manos del banquero Simón Freire de Lima. Este cae en bancarrota y Cervantes no puede recuperar el dinero allí depositado. Con fecha 6 de septiembre de 1597, el fiador de Cervantes Suárez Gascó logra una provisión en Madrid para que este acuda a la corte a rendir cuentas en el plazo de veinte días. Se traslada dicha provisión a Sevilla al licenciado Gaspar de Vallejo, juez de la Audiencia hispalense, quien, en un claro abuso de poder, encarcela a Cervantes en la cárcel real de Sevilla, una de las seis existentes, dadas las diferentes jurisdicciones (cárcel de la Hermandad, cárcel del Arzobispo, cárcel de la Audiencia, cárcel de la Casa de Contratación y cárcel de la Inquisición). Estaba situada en la confluencia de la actual calle de Sierpes con la plaza de San Francisco. Hoy no queda nada del edificio.

Teniendo en cuenta el lugar y la fecha de la provisión (Madrid, 6 de septiembre) y el tiempo que tardaría en llegar hasta Sevilla, habrá que pensar que el encarcelamiento cervantino tendría lugar a finales de septiembre.

CÁRCEL DE SEVILLA

CÁRCEL REAL DE SEVILLA EN EL SIGLO XVI, SEGÚN UN  DIBUJO DE JUAN NAVARRO (h. 1700)

El 1 de diciembre de dicho año se ordena al licenciado Vallejo que ponga a Cervantes en libertad bajo fianza. No acatará dicha orden hasta meses después. Sabemos que el 31 de marzo se encontraba ya libre en Sevilla, aunque seguía debiendo dinero al erario público.

Este periodo de cárcel sevillano es el que se ha considerado como el tiempo en que Cervantes comenzó a escribir la primera parte del Quijote haciendo caso de lo que el propio autor dice en el prólogo de la obra cuando afirma que «se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación». Si esto fue así, Miguel de Cervantes fue uno de los encarcelados con privilegios, pues de lo contrario no habría podido escribir nada en aquel recinto en el que vivían en condiciones infrahumanas los presos hacinados, era lugar de encuentro de los bajos fondos sevillanos y tenían lugar lucrativos negocios entre sus habitantes y las autoridades.  Esta es la descripción que nos ofrece la página Alma mater hispalense en su capítulo dedicado a «La administración de justicia del siglo XVI» según el testimonio de Cristóbal Chaves y Pedro de León, que conocieron de cerca la cárcel sevillana en el último cuarto de siglo del XVI y dejaron testimonio escrito de ello:

Como existían pocos medios para financiar la estancia de tantos delincuentes y los que había solían mermarse por los corruptos administradores, los internos tenían que procurarse su propio sustento o, en caso contrario, correr el peligro de morir de hambre. Había celdas que podían ser alquiladas al precio de quince reales al mes, y que evitaban al preso tener que convivir con 300 o más compañeros de desgracia, en una celda común y en condiciones infrahumanas. Los funcionarios que guardaban la cárcel, explotaban a los presos por toda clase de procedimientos, pero éstos también procuraban sacar provecho de su situación, utilizando todos los resortes, que tan bien conocían, de la estafa, la extorsión, o la simple amenaza. Algunos hacían guardia ante las letrinas y obligaban a pagar a todo aquel que quería usarlas, un pequeño canon por pisar las piedras que había colocadas en el suelo para evitar los excrementos. Otros, que sabían escribir, montaban un escritorio para redactar las cartas de los analfabetos, naturalmente mediante el pago de una determinada cantidad.

Finalicemos indicando que no fue esta la última vez que Cervantes entró en la cárcel. Lo haría en Valladolid entre el 29 de junio y el 1 de julio de 1605 por el llamado caso Ezpeleta. De ello hablaremos en el post dedicado a las Cervantas.

 

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CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS-CERVANTINAS: (8) matrimonio rápido y raro, con separación matrimonial incluida

1. EXTRAÑO MATRIMONIO

1.1. CERVANTES, ESCRITOR RECONOCIDO

Miguel de Cervantes fue liberado de su cautiverio de Argel el día 19 de septiembre de 1580. Tras permanecer algún tiempo en esta ciudad africana, se dirige a Denia y de aquí a Valencia. En ella se encontraba el 18 de diciembre del citado año. Desconocemos cuándo llega a Madrid. Aquí iniciará un periodo literario dedicado a la poesía, a la novela y a la comedia, que le situarán entre los escritores españoles de renombre del momento –sobre todo en el mundillo literario del Madrid del quinientos-.

Entre 1581 y 1587 compone varias comedias, con una aceptable acogida del público, según testimonio del propio Cervantes en el prólogo a sus Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados de 1615. Solo se conserva de este primer periodo dos obras dramáticas: La Numancia y Los tratos de Argel. Conocemos el título de otras nueve y, según Cervantes, habrían sido más de veinte.

Añadamos a esto, que en 1585 publica con éxito editorial la novela pastoril La Galatea, que ya en 1582 estaba redactando, y que en 1586 aparecen algunos poemas cervantinos en el Cancionero de López Maldonado.

Así pues, Cervantes llega al matrimonio siendo un escritor conocido y reconocido en España.

1.2. DESPOSORIOS EN ESQUIVIAS (TOLEDO)

El poeta alcalaíno Pedro Laynez (nacido c. 1538) fue amigo y maestro de Miguel de Cervantes (nacido en 1547). Así lo testimonian las palabras cervantinas de La Galatea, en la que le llama «antiguo y verdadero amigo».

ESQUIVIAS

ESQUIVIAS (TOLEDO)

Laynez se casó en Madrid el 24 de mayo de 1581 con doña Juana Gaitán, oriunda de Esquivias (Toledo). Muere en marzo de 1584 sin editar ni ordenar su poesía. La viuda se establece en Esquivias, donde en septiembre ya había vuelto a casarse con Diego de Ondaro, vecino de dicha localidad.

Según Astrana Marín, esta llama a Cervantes para que le ayude en la tarea de preparar la edición del Cancionero de su difunto marido. Pero no existe documento alguno que así lo atestigüe. Lo que sí está atestiguado es que Cervantes firmó como testigo en Esquivias el poder notarial de 21 de septiembre de 1584  por el que Juana Gaitán autoriza a Ortega Rosa, procurador de causas en los consejos de su majestad, para que este solicite la autorización y el privilegio para poder imprimir dicho cancionero. Esto hace pensar que en tal fecha ya se ha llevado a cabo la labor de ordenación y corrección de las poesías para que se pudieran imprimir, o lo que es lo mismo, el manuscrito para mandar a la imprenta estaría ya listo. La edición no se llevó a cabo por falta de editor o de patrocinador. Tuvo que esperar hasta 1951.

ESQUIVIAS. IGLESIA

IGLESIA ACTUAL DE LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN LEVANTADA SOBRE LAS RUINAS DE LA QUE SE DESPOSÓ CERVANTES

En alguno de estos viajes a Esquivias habría conocido Cervantes a Catalina de Palacios y Salazar, una joven del lugar nacida el 12 de noviembre de 1565. Pertenecía a una de las familias más influyentes y asentadas de la localidad, como lo demuestra el hecho de que un tío suyo, Juan,  era teniente de cura de la parroquia y un hermano, Francisco, cura y familiar de la Inquisición.

Hay quien considera que su viaje a Esquivias para preparar la edición del cancionero de su amigo no fue más que un pretexto para huir de Madrid ante las posibles denuncias y demandas de Ana Franca (o Villafranca) de Rojas, casada desde 1580 con un tal Alonso Rodríguez, con la que Cervantes había tenido una hija que fue bautizada con el nombre de Isabel en la iglesia de los santos Justo y Pastor de Madrid el día 9 de abril de 1584.

Para poder entender lo que de raro hay en el matrimonio de Cervantes y Catalina -¿Fue un matrimonio de conveniencia por ambas partes?-, es necesario tener en cuenta la doctrina de la Iglesia católica sobre el matrimonio que regía en tiempos de Cervantes y a la que el de nuestro autor tenía que ajustarse. Procedía del Decreto sobre la reforma del matrimonio del concilio de Trento de 11 de noviembre de 1563. En dicho decreto, en síntesis, se dice lo siguiente:

– El matrimonio es un sacramento. Es indisoluble.

– Los actos con los que se ha de celebrar este sacramento, y el orden,  son los siguientes:

a) Amonestaciones: proclama del sacerdote desde el altar en tres días festivos seguidos de que fulanito y menganita se quieren desposar con la petición expresa de que si alguien conoce algún impedimento por el que dicho enlace no se deba celebrar debe comunicarlo o callarlo para siempre.

b) Desposorios: acto público que tiene lugar en la iglesia. En él el sacerdote, en presencia de dos o tres testigos, une las manos de los contrayentes y les pregunta si desean contraer matrimonio y si aceptan a la otra parte. Con la respuesta afirmativa se intercambian los anillos. Esto no autorizaba a que convivieran bajo el mismo techo o, lo que es lo mismo, que se iniciara la vida marital.

c) Velaciones: al cabo de un tiempo, relativamente corto –hay velaciones que se celebran al día siguiente del desposorio si el periodo es hábil-, también en la iglesia y de forma pública y más solemne que en los desposorios tenía lugar un acto en el que el sacerdote celebra misa, bendice al matrimonio y cubre la cabeza de los novios con un velo o la cabeza de la novia y el hombre del novio con la asistencia de padrinos y testigos. No se pueden celebrar velaciones desde el comienzo de Adviento (periodo de cuatro domingos antes de Navidad) hasta la Epifanía (día de Reyes) y durante la Cuaresma, dos periodos de abstinencia sexual. Si se celebran en iglesia diferente de la del desposorio hay que solicitar permiso al cura párroco de dicha iglesia o al obispo.

d) Consumación: para que tenga validez el matrimonio y se cierre el proceso, se tiene que consumar este con el acto conyugal.

Independientemente de que el matrimonio se llevara a cabo por una razón u otra de las razones más arriba expuestas, o tal vez por las dos, lo cierto es que Miguel de Cervantes y Catalina de Palacios se desposaron al poco tiempo de conocerse. Las amonestaciones tuvieron que comenzar en el mes de noviembre (al menos tres festivos antes del enlace) y el desposorio tuvo lugar en la iglesia de la Virgen de la Asunción de Esquivias el 12 de diciembre de 1584 (miércoles), ella con 19 años, él con 37:

En 12 de diciembre de 1584, el reverendo señor don Juan de Palacios, teniente, desposó a los señores Miguel de Cerbantes, vecino de Madrid, y doña Catalina de Palacios, vecina de Esquivias. Testigos, Rodrigo Mexía, Diego Escribano y Francisco Marcos. El doctor Escribano.

Hay que tener en cuenta en estos desposorios tres cosas. La primera es que estos no suponían, como ya se ha dicho, que los desposados pasaran a convivir bajo el mismo techo. Por tanto, hay que presuponer que Catalina continuó en la casa materna (su padre había fallecido meses antes) y que lo más probable es que Cervantes se volviera a Madrid, eso sí, ya desposado legalmente y, por tanto, regulada su situación social y protegido contra las posibles reclamaciones de Ana Franca o las denuncias de su marido.

La segunda es que las velaciones de Cervantes y Catalina no podían ser inmediatas, dado que se habían desposado en el periodo eclesiástico de Adviento, periodo inhábil para velar a los desposados. Al menos tendrían que esperar hasta el día 7 de enero de 1585.

La tercera y última, que entre los testigos no figura familiar alguno de la novia ni del novio. Solo es familiar de la novia el oficiante, que es el sacerdote Juan de Palacio.

 1.3. VELACIONES EN MADRID, TRECE MESES DESPUÉS

Las velaciones o bendición eclesiástica del matrimonio Cervantes-Catalina tuvieron lugar en Madrid, en la iglesia de san Martín, una de las parroquias más antiguas de la ciudad. Había sido levantada en el siglo XII y estaba situada en la plaza de las Descalzas, frente al convento. Fue derruida en tiempos de José Bonaparte I (1808-1813). Su nombre y todas sus pertenencias fueron llevados a la actual iglesia en 1836, durante la desamortización de Mendizabal.

Iglesia_de_San_Martín.Madrid

ACTUAL IGLESIA DE SAN MARTÍN (MADRID)

Dichas velaciones se celebraron el 16 de enero de 1586 (jueves), trece meses después de los desposorios, periodo demasiado largo y sin explicación:

En diez y seis días del mes de enero de 1586, yo, el licenciado Gabriel Álvarez, teniente cura de San Martín,  velé a Miguel de Cerbantes y Catalina de Salazar; fueron padrinos don Pedro de Ludeña y doña Magdalena de Cerbantes; testigos: Juan Delgado, Rodrigo de Cerbantes, Pedro de Montes de Oca, Francisco de Laguna y Cristóbal de Peña. Licenciado Gabriel Álvarez (rúbrica).

Para poder llevarse a cabo las velaciones en Madrid, el cura de san Martín tuvo que solicitar permiso al párroco de la iglesia de la Asunción de Esquivias, tal como estaba prescrito; en caso contrario se suspendía al oficiante ipso jure. ¿Por qué se celebraron en Madrid y no en Esquivias? ¿Por qué tardaron trece meses? Misterios sin resolver. Lo cierto es que a partir de esa fecha ya pudieron vivir Cervantes y Catalina bajo el mismo techo y consumar su matrimonio.

Obsérvese que la madrina es hermana de Cervantes y que entre los testigos se halla su hermano Rodrigo. No aparece ningún allegado de Catalina. El resto de los testigos eran amigos o conocidos de Cervantes, importantes militares de la época vinculados con la América colonial o el Consejo de Indias.

1.4. LA DOTE

Antes de iniciarse el proceso matrimonial eclesiástico tenían lugar las capitulaciones matrimoniales o conjunto de acuerdos que habían de regir el matrimonio. Entre ellas, figuraba en lugar destacado la dote que aportaría la novia y el novio y que se establecía de mutuo acuerdo y ante notario. En el caso de Cervantes y Catalina, no fue así. La carta dotal –cuyos bienes se valoran en 182 287 maravedíes- se firmó en Esquivias el 9 de agosto de 1586, es decir, meses después de haber finalizado el proceso matrimonial eclesiástico que se habría iniciado a mediados de noviembre de 1584. Una rareza más de este matrimonio. Cervantes aporta 100 ducados, o lo que es lo mismo, 37 500 maravedíes de un total de 182 287, total de la dote.

2. SEPARACIÓN MATRIMONIAL

Ya hemos visto como el proceso matrimonial de Cervantes y Catalina se inició de forma rápida y no estuvo exento de rarezas.

Ahora cabe realizarse la siguiente pregunta: ¿Fue un matrimonio aceptado por la familia de la novia? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que ningún familiar de los contrayentes figura entre los testigos de los desposorios, a excepción del oficiante que era el tío de la desposada. En las velaciones, ni el padrino ni testigo alguno son de la familia Palacios Salazar.

Añádase a lo anterior un hecho relevante y que habla por sí solo: la madre de Catalina fallece en 1588. En el testamento aparece una cláusula en la que esta mejora a su hija en el tercio y quinto de sus bienes, pero prohíbe la enajenación o venta de estos para que no se pudiese valer de ellos Cervantes.

Así pues, fue este un matrimonio con hechos inexplicables en su proceso, con un más que probable rechazo familiar por parte de la familia de la novia, una diferencia de edad considerable entre los contrayentes e igualmente una diferencia cultural notable.

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CASA EN LA QUE VIVIÓ CATALINA HASTA SU CASAMIENTO

Así llegamos a 1587. Antonio de Guevara había sido nombrado por Felipe II abastecedor general de la escuadra naval que ultimaba don Álvaro de Bazán para dirigirse contra Inglaterra. A su vez, Guevara delegó en Diego de Valdivia el cometido de su trabajo en Sevilla. Este nombró a Miguel de Cervantes comisario real de abastos para la Armada Invencible con el encargo de recoger trigo, aceite y cuantos artículos fuesen necesarios para el abastecimiento de la armada. Se instalará en Sevilla.

Como ya se ha dicho, en aquella época el matrimonio era indisoluble, no existía el divorcio y estaba fuertemente penalizado el abandono de la esposa. Añádase que la esposa no podía realizar actividad alguna comercial o contractual sin el permiso del marido.

Ante estas premisas y teniendo Cervantes claro que había de abandonar el domicilio conyugal por largo tiempo, antes de su partida, otorga a su esposa (ausente) en Toledo el 28 de abril de 1587 un poder notarial para que esta pueda hacer y deshacer a su antojo. Se declara vecino de Esquivias. Actúa como testigo Gaspar de Guzmán, sobrino de doña Catalina.

El prestigioso cervantista Daniel Eisenberg (2001) ha considerado dicho poder notarial  como el documento que oficializa la separación del matrimonio y el resguardo judicial de Cervantes para moverse libremente por Andalucía sin que pudiera ser acusado de abandono de su esposa.

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TOLEDO, 1566

Estos fueron los poderes concedidos:

  • Catalina puede recibir y cobrar en nombre de su marido cualquier cantidad que se le deba.
  • Las deudas que ella tuviera se darán como canceladas.
  • Puede vender cualquier bien del matrimonio.
  • Se compromete a pagar cualquier deuda que ella genere.
  • Puede tomar la decisión que quiera en cualquier pleito o causa que pueda afectar a Cervantes o a los dos.
  • Se compromete a mantener a su mujer.

La realidad fue que hasta siete años después, en 1594, no existe constancia documental de que el matrimonio se vuelve a ver; esta vez será en Madrid donde Cervantes y Catalina firman el 20 de agosto, obligados por la Real Hacienda, el documento de fianza por el que se declaran fiadores mancomunadamente con los bienes raíces de Esquivias para llevar a cabo la comisión del cobro de los atrasos de tercias y alcabalas en el Reino de Granada que se le habían encomendado.

Inicia Cervantes un nuevo periplo andaluz y todavía en 1600 seguía avencidado en Sevilla. No se tienen noticias de su estancia en Esquivias hasta 1602.

En definitiva, a la luz de los documentos existentes y dejando de lado todo tipo de elucubraciones sin fundamento alguno, la boda de Cervantes hay que considerarla como rápida y rara –¿sospechosa, de conveniencia?-. El matrimonio, igualmente, cuando menos, merece el apelativo de extraño.

 

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CURIOSIDADES QUIJOTESCAS-CERVANTINAS: (6) desajustes o incoherencias narratológicas en la segunda parte del Quijote

1. CONSIDERACIONES

La edición príncipe de la segunda parte del Quijote sale a la luz en noviembre de 1615. Es esta una edición que se gestó y se llevó a cabo con tiempo y sin prisas en los talleres de la imprenta madrileña de Juan de La Cuesta. Así lo indica el tiempo transcurrido entre el privilegio de impresión, concedido el 30 de marzo, y la aprobación definitiva, que es de 5 de noviembre. Siete meses para editar la obra y someterla a todo tipo de correcciones.

Sin embargo, esta segunda parte tiene mayor número de erratas que la primera, que, como ya hemos dicho, fue una edición ejecutada con prisas y sin correcciones. Francisco Rico, al analizar la historia del texto de esta parte en su magnífica edición de 2004, nos habla del «penoso desaliño del Ingenioso caballero» desde el punto de vista material de la impresión.

Dejando aparte las erratas obvias achacables a los cajistas, hay que seguir indicando, como en el caso de la primera parte,  que encontramos desajustes narratológicos que solo son imputables al descuido y a la falta de corrección de su autor Miguel de Cervantes, si bien es cierto que son menos numerosos que en la primera parte.

2. DESAJUSTES

2.1. ANACRONISMO EN LA VESTIMENTA DE MONTESINOS

En los capítulos 22 y 23 se narra la aventura de don Quijote en la cueva de Montesinos. Este, atado a una soja, sujetándola el primo y Sancho, baja a la cueva y allí se encuentra con Montesinos, personaje medieval que da nombre a la sima. Es este un personaje del romancero viejo español, en concreto del ciclo carolingio. Deriva del protagonista del cantar de gesta francés Aïol et Mirabel (siglo XII). Fue un paladín de Carlomagno y con él lucho en la batalla de Roncesvalles. Por tanto, un personaje medieval.

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MONTESINOS

En el interior de la cueva ve don Quijote un suntuoso palacio cuyas paredes parecían de cristal. Se abren las puertas y sale al encuentro de don Quijote Montesinos:

Por ellas salía y hacia mí se venía un venerable anciano, vestido con un capuz de bayeta morada que por el suelo le arrastraba. Ceñíale los hombros y los pechos una beca de colegial, de raso verde; cubríale la cabeza una gorra milanesa negra, y la barba, canísima, le pasaba de la cintura; no traía arma ninguna, sino un rosario de cuentas en la mano, mayores que medianas nueces, y los dieces asimismo como huevos medianos de avestruz (II, 23).

El anacronismo radica en presentar a Montesinos con una vestimenta que es mezcla del héroe de romancero medieval y de colegial humanista cristiano del siglo XVII.

2.2. PROBLEMAS TEMPORALES

El primo y Sancho descuelgan a don Quijote al interior de la cueva de Montesinos. Al cabo de media hora, deciden volver a subirlo a la superficie:

Cuando las voces, que acanaladas por la cueva salían, dejaron de oírse, ya ellos tenían descolgadas las cien brazas de soga, y fueron de parecer de volver a subir a don Quijote, pues no le podían dar más cuerda. Con todo eso, se detuvieron como media hora, al cabo del cual espacio volvieron a recoger la soga… (II, 22)

SACANDO A DON QUIJOTE DE LA CUEVA

DON QUIJOTE VUELTO A LA SUPERFICIE (G. DORÉ)

Cuando don Quijote se encuentra fuera cuenta al primo y a Sancho sus visiones en el interior. En un momento determinado don Quijote pregunta a Sancho cuánto tiempo ha estado dentro de la cueva. Este le respondió que «poco más de una hora» (II, 23). Observemos que poco antes había dicho que media hora. A lo que don Quijote le replicó:

Eso no puede ser, porque allá me anocheció y amaneció, y tornó a anochecer y amanecer tres veces, de modo que, a mi cuenta, tres días he estado en aquellas partes remotas y escondidas a la vista nuestra.

Si anocheció y amaneció cuatro veces, serán cuatro días y no tres. Y aquí no cabe argumentar error tipográfico como cuando don Quijote se confunde en la multiplicación de nueve por siete que dice que son setenta y tres en vez de sesenta y tres (I, 4).

2.3. SANCHO, ¿MUÑIDOR O PRIOSTE?

Antes de ejercer Sancho como gobernador de la ínsula Barataria, don Quijote le aconseja cómo ha de realizarlo. Una de las carencias que ve en Sancho para desempeñar bien el cargo es que no sabe leer ni escribir, cualidades que don Quijote cree necesarias y de gran valía en los gobernadores. Por ello le propone que, al menos, aprenda a firmar. Ante lo cual Sancho contesta:

Bien sé firmar mi nombre; que cuando fui prioste en mi lugar, aprendí a hacer unas letras como de marca de fardo, que decían que decía mi nombre (II, 43).

El prioste era el mayordomo de las cofradías. Cervantes se ha olvidado que en la primera parte del Quijote había dicho que el cargo que había desempeñado era otro de inferior categoría, el de muñidor, aunque le habría gustado llegar a desempeñar el de prioste:

Porque por vida mía que un tiempo fui muñidor de una cofradía, y que me asentaba tan bien la ropa de muñidor que decían todos que tenía presencia para poder ser prioste de la mesma cofradía (I, 21).

(Muñidor: «Criado de cofradía, que sirve para avisar a los hermanos de las fiestas, entierros y otros ejercicios a que deben concurrir». DRAE)

2.4. SUCESO QUE SE DA POR CONTADO Y NO ES ASÍ

SANCHO GOBERNADOR

SANCHO IMPARTIENDO JUSTICIA (G. DORÉ)

Nombrado Sancho gobernador de la ínsula Barataria, comienza a impartir justicia. El primer caso en el que interviene es el del labrador,  el sastre y las caperuzas. Resuelto este con la sentencia, se presenta uno nuevo que es el de los dos hombres ancianos, uno de los cuales ha prestado al otro diez escudos que no le ha devuelto. Antes de iniciarse dicho relato se dice lo siguiente:

Si la sentencia pasada de la bolsa del ganadero movió a admiración de los circunstantes, esta les provocó la risa (II, 44).

El caso de las relaciones entre la dueña y el ganadero y su bolsa de cuero con dinero se relata a continuación y no antes como se ha dicho. Claro cambio de orden sin que se corrija la frase de encabezamiento.

2.5. DOÑA CASILDA, DUQUESA

En el palacio de los duques, don Quijote permanece convaleciente sin salir de su habitación. En ella entra doña Rodríguez, criada de la duquesa, alumbrándose con una vela, quien a don Quijote cuenta su vida pasada. Le dice que es natural de las Asturias de Oviedo y que sus padres la llevaron a servir a Madrid donde la dejaron con una señora principal, llamada Casilda, de cuya categoría social nada se dice. Se casó con un escudero de Casilda. Al contar la muerte de este, hace a Casilda duquesa, sin que antes se hubiera dicho que lo era:

Divulgóse la cortesía de mi esposo, tanto que los muchachos le corrían por las calles, y por esto y porque él era algún tanto corto de vista, mi señora la duquesa le despidió, de cuyo pesar, sin duda alguna, tengo para mí que se le causó el mal de la muerte (II, 48).

Posible confusión de la antigua señora con la actual, la duquesa.

DOÑA RODRIGUEZ

DOÑA RODRÍGUEZ Y DON QUIJOTE (G. DORÉ)

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CURIOSIDADES QUIJOTESCAS-CERVANTINAS: (5) desajustes o incoherencias en la primera parte del Quijote

1. CONSIDERACIONES

La lectura actual de una buena edición del Quijote nos hará percibir –si no lo hemos detectado nosotros antes- ciertos desajustes o incoherencias internas en el desarrollo argumental de la novela a través de sus notas a pie de página

La primera edición o editio princeps del Quijote, que salió a finales del 1604 o comienzos de 1605, fue una edición precipitada, rápida y sin las correcciones oportunas tanto por parte del editor como de su autor. Se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que Cervantes no releyó la novela línea por línea con el objetivo de corregirla.

Varias son las evidencias  de lo dicho con anterioridad, como la dedicatoria al duque de Béjar, centón a base de lugares comunes y frases copiadas de la dedicatoria que Fernando de Herrera puso al frente de la edición de las Obras de Garcilaso con anotaciones (1580). ¡Inexplicable! Añádanse varios cientos de erratas y un número considerable de desajustes o incoherencias (omisiones, rupturas de la continuidad, epígrafes erróneos, problemas cronológicos, primero se dice una cosa y después otra, etc.).

PORTADA PRIMERA EDICIÓN

PORTADA DE LA PRIMERA EDICIÓN DEL QUIJOTE

La segunda edición de 1605, también en Madrid, corrigió muchas erratas y trató de solucionar la omisión más relevante que había dado origen a que los enemigos de Cervantes se rieran de tan sonado olvido: el robo del burro de Sancho (I, 23). La solución fue poco afortunada ya que el lugar elegido no fue el adecuado. Véase en este mismo blog mi post titulado Curiosidades quijotescas-cervantinas: el olvido del robo del rucio de Sancho. Como consecuencia de las correcciones y añadidos, se puede decir que esta edición, en terminología moderna, es una edición «corregida y aumentada».

2. DESAJUSTES PERSISTENTES

A) TÍTULOS ERRONÉOS

El capítulo 10 dice así: «De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno y del peligro en que se vio con una caterva de yangüeses». No se corresponde con lo que se va a narrar ya que el episodio del vizcaíno ya ha finalizado y la aventura con los yangüeses (gallegos) no tendrá lugar hasta el capítulo 15.

CAPÍTULO 10

Otro de los capítulos con título incoherente es el 36: «Que trata de la brava y descomunal batalla que don Quijote tuvo con unos cueros de vino, con otros sucesos que en la venta sucedieron». La batalla aquí mencionada ya finalizó en el capítulo anterior. Solo la segunda parte del título es correcta.

 B) PROBLEMAS CRONOLÓGICOS

B1. PRIMERA SALIDA DE DON QUIJOTE

La Primera salida de don Quijote por tierras manchegas tuvo lugar un caluroso día del mes de julio, en concreto un viernes (I, 2), al amanecer. Pasó todo el día caminando a lomos de su caballo Rocinante hasta que al llegar la noche encontró una venta a la que se dirigió confundiéndola con un castillo. En ella será armado falsamente caballero en una ceremonia burlesca y al alba abandona la venta-castillo (I, 2).

PRIMERA SALIDA.DORÉ

PRIMERA SALIDA DE DON QUIJOTE (G. DORÉ)

El sábado tendrán lugar las dos primeras aventuras quijotescas: la liberación de Andrés y el enfrentamiento con los mercaderes (I, 4). Maltrecho y herido salió don Quijote de tal enfrentamiento. En ese estado fue encontrado por un labrador vecino suyo quien le asistirá llevándolo a lomos de su burro hasta el «lugar» de ambos al anochecer. A la entrada, esperaron a que se hiciera de noche para que los habitantes no vieran a don Quijote en tal lastimado estado. Al recibirlo el ama dice: «Tres días ha que no parecen él, ni el rocín, ni la adarga ni la lanza, ni las armas». No concuerda con los dos días de la trama argumental.

B.2. MUERTE DE UCHALÍ

La cronología de los hechos relatados por del capitán cautivo se ajusta a lo sucedido en la historia. No obstante, cuando se narra la conquista de La Goleta, se dice que los turcos la abandonaron, habiéndola minado antes por tres partes, y pusieron rumbo a Constantinopla. «De allí a pocos meses murió mi amo el Uchalí [el del capitán cautivo], al cual llamaban Uchalí Fartax» (I, 40). Pues bien, aquí se produce una alteración cronológica ya que la conquista de La Goleta se produjo en 1574 y el renegado Uchalí murió en 1587; por tanto, trece años después y no unos pocos meses.

B3. DOS VECES LLEGA LA MISMA NOCHE

En el encuentro de don Quijote con la princesa Micomicona y con el capitán cautivo (I, 37) en la venta, don Fernando ordena al ventero que les dé de cenar a todos: «En esto llegaba la noche». A la mesa se sienta entre los demás comensales don Quijote quien, dejando de comer, pronunciará el famoso discurso de las armas y las letras. Finalizado, el cautivo inicia su relato, y así se llega al capítulo 42 en el que se cuenta la llegada a la venta del oidor: «En esto llegaba ya la noche, y al cerrar de ella llegó a la venta un coche con algunos hombres» (I, 42). De nuevo llegaba la misma noche.

 C) ROBO DE LA ESPADA DE DON QUIJOTE

ESPADA DE DON QUIJOTE

En el encuentro entre Dorotea-Micomicona y don Quijote, cuando este se halla realizando una «asperísima penitencia» para conseguir el amor de su amada Dulcinea, el caballero le promete acompañarla para restituirla en su reino, usurpado por el gigante Pandafilando de la Fosca Vista:

Os he prometido y juro de ir con vos al cabo del fin del mundo, hasta verme con el fiero enemigo vuestro, a quien pienso, con el ayuda de Dios y de mi brazo, tajar la cabeza soberbio con los filos desta… no quiero decir buena espada, merced a Ginés de Pasamonte, que me llevó la mía. (I, 30)

Hasta el momento no habíamos tenido referencia alguna a que Ginés le hubiera robado la espada. Este se la podría haber robado cuando don Quijote lo libera (I, 22) o en el momento en que roba a Sancho el rucio. No obstante, una vez liberados los galeotes y después de haber apedreado a don Quijote, este vuelve a mencionar su espada (I, 30). En el relato del robo del rucio añadido en I, 23, nada se dice del robo de la espada.

 D) LO MISMO Y LO CONTRARIO

Encontrándose en Sierra Morena don Quijote y Sancho, decide nuestro caballero escribir una carta a su amada Dulcinea del Toboso, imitando lo que hiciera Amadís con su amada Oriana. Sancho ha de ser el portador. Su amo le informa de la verdadera identidad de su amada: se trata de la hija de Lorenzo Corchuelo, a lo que Sancho responde que «Bien la conozco» (I, 25):

¿Qué la hija de Lorenzo Corchuelo es la señora Dulcinea del Toboso, llamada por otro nombre Aldonza Lorenzo?

ALDONZA.DORÉ

Más adelante, cuando don Quijote interroga a Sancho sobre el recibimiento que le ha hecho Dulcinea y sobre cuál ha sido la reacción de esta a la carta, este, cansado de mentir,  niega conocer a la hija de Lorenzo Corchuelo, la Dulcinea de don Quijote. Esto es lo que nos dice el narrador:

Puesto que él sabía que Dulcinea era una labradora del Toboso, no la había visto en toda su vida.(I, 31).

E) CONFUSIÓN EN EL ORDEN DE NACIMIENTO DE LOS HERMANOS

Ruy Pérez de Viezma, el protagonista de la historia del capitán cautivo y el mayor de tres hermanos, da cuenta de los oficios que tanto él como sus hermanos van a seguir al abandonar la casa paterna de las montañas de León:

el mío era seguir el ejercicio de las armas, sirviendo en él a Dios y a mi rey. El segundo hermano hizo los mesmos ofrecimientos y escogió el irse a las Indias, llevando empleada la hacienda que le cupiese. El menor, y a lo que yo creo el más discreto, dijo que quería seguir la Iglesia o irse a acabar sus comenzados estudios a Salamanca. (I, 39)

Cuando entra en escena su hermano el oídor, el que ha estudiado en Salamanca y por tanto el menor de los tres, al que comunican que en la misma venta se halla Ruy Pérez de Viedma, capitán cautivo nacido en las montañas de León, esto es lo que dice confundiendo el orden de nacimiento:

Ese capitán tan valeroso que decís es mi mayor hermano, el cual, como más fuerte y de más altos pensamientos que yo ni otro hermano menor mío, escogió el honroso y digno ejercicio de la guerra, que fue uno de los tres caminos que nuestro padre nos propuso, según os dijo vuestra camarada en la conseja que a vuestro parecer le oístes. Yo seguí el de las letras, en las cuales Dios y mi diligencia me han puesto en el grado que me veis. Mi menor hermano está en el Pirú, tan rico, que con lo que ha enviado a mi padre y a mí ha satisfecho bien la parte que él se llevó, y aun dado a las manos de mi padre con que poder hartar su liberalidad natural; y yo ansimesmo he podido con más decencia y autoridad tratarme en mis estudios y llegar al puesto en que me veo. Vive aún mi padre muriendo con el deseo de saber de su hijo mayor, y pide a Dios con continuas oraciones no cierre la muerte sus ojos hasta que él vea con vida a los de su hijo.(I, 42).

E) ¿EN EL CAMARANCHÓN O EN EPORTAL?

Don Quijote y Sancho llegan en el capítulo 32 a la venta de Palomeque. Es la segunda vez que allí van a pernoctar. Para ello, nuestro caballero pide un lecho mejor que el que le habían dado la vez anterior. El lugar elegido por el ventero fue el desván:

Le aderezaron uno razonable en el mismo camaranchón de marras, y él se acostó luego, porque venía muy quebrantado y falto de juicio (I, 32).

DON QUIJOTE EN EL CAMARANCHÓN

DON QUIJOTE Y SANCHO EN EL CAMARANCHÓN (G. DORÉ)

En la venta se hallan, junto con otros personajes,  Cardenio y Dorotea. El ventero les comunica que están llegando allí cuatro hombres a caballo cubierto su rostro con antifaces negros y junto con ellos viene una mujer vestida de blanco y también con el rostro cubierto. Al oír esto Dorotea se cubrió el rostro y Cardenio «se entró en el aposento de don Quijote» (situado en el camaranchón) (I, 36).

El cura y Dorotea inician en el portal de la venta un breve diálogo con el caballero principal de los recién llegados y con la señora embozada, que suspiraba continuamente. Dorotea se ofrece a servirla en todo aquello que pudiera aliviarla en sus suspiros y dolores. El caballero principal le contesta que no continue con el ofrecimiento porque la señora embozada «tiene por costumbre no agradecer cosa que por ella se hace» o contestar con alguna mentira:

Jamás la dije –dijo a esta sazón la que hasta allí había estado callando-; antes por ser tan verdadera y tan sin trazas mentirosas me veo ahora en tanta desventura; y desto vos mesmo quiero que seáis el testigo, pues mi pura verdad os hace a vos ser falso y mentiroso (I, 36).

En este punto, el narrador nos dice que Cardenio –recordemos que estaba en el aposento de don Quijote en el desván- oye las razones de la dama embozada «clara y distintamente, como quien estaba tan junto de quien las decía». Y ahora surge la pregunta: ¿Cardenio estaba en el camaranchón o en el portal?

F) OLVIDO DEL NARRADOR DE QUE LOS PERSONAJES YA SE CONOCEN

En la venta de Juan Palomeque se encuentran los personajes protagonistas de una intrincada historia amorosa que se viene narrando, aunque por estar escondidos (Cardenio) o embozados (Dorotea, Luscinda y Fernando) en un principio no se reconocen. Abandonado el escondite Cardenio y dejados los embozos el resto, Cardenio reconoce a su esposa Luscinda y Dorotea a su esposo Fernando:

Callaban todos y mirábanse todos: Dorotea a don Fernando, don Fernando a Cardenio, Cardenio a Luscinda y Luscinda a Cardenio (I, 36).

Dicho reconocimiento se negará unas páginas más adelante:

Con el desmayo que Luscinda había tenido así como la dejó don Fernando, iba a caer en el suelo; mas hallándose Cardenio allí junto, que a las espaldas de don Fernando se había puesto porque no le conociese…(I, 36).

No termina aquí el desajuste cervantino, sino que continúa con Luscinda. Como ya hemos dicho más arriba, esta ha reconocido a su esposo Cardenio, cosa que parece olvidarse un poco más adelante cuando este le recuerda que es su esposa:

A estas razones, puso Luscinda en Cardenio los ojos, y, habiendo comenzado a conocerle, primero por la voz, y asegurándose que era él con la vista… (I, 36)

DOROTEA Y FERNANDO

FERNANDO Y DOROTEA

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Sabela y la mariposa

Martes de cuento

e9695e1f4344bb4b5d8ce4b3e7863f6a Ilustración: Claudia Tremblay

Sabela pensaba que tenía mucha suerte de vivir en el campo; así podía adentrarse en el bosque y corretear por los prados, hablar con los animales y descubrir duendes bajo las setas o hadas sobre las flores.

Un día, mientras vagaba distraída, una mariposa decidió descansar sobre su hombro. Sabela se quedó muy quieta, para no asustarla; después, giró despacio la cabeza y las dos se observaron con cautela.

—¡Hola, mariposa! —le dijo la niña—, me llamo Sabela y quiero saber si eres feliz como yo.

La mariposa contestó con un «No» triste y rotundo.

—¿Pero por qué? Tus alas son tan bellas que son la envidia de otros insectos voladores.

—No te quiero engañar, pequeña, en realidad, mis alas son transparentes, como las de la mayoría de mis compañeros, pero las adorno con diminutas escamitas de colores. Vamos, acerca tu dedo y acaricia una de ellas.

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