A PEONIL

«Hay en la dicha calzada siete pontones de madera peoniles» (1749). El texto pertenece a un documento real, una carta-privilegio, en el que se habla del tramo de calzada romana que baja de Asturias procedente de Tarna y Ventaniella hasta el puente de Torteros (León).

PEONILES es un adjetivo calificativo que complemente a «pontones de madera» para indicar que por esos puentes estrechos, generalmente construidos por dos vigas paralelas colocadas sobre dos cabezales, solo pueden pasar las personas a pie. Es un adjetivo que funciona como especificativo seleccionando al sustantivo dentro de un grupo: tipos de puentes.

No ha recogido la palabreja diccionario alguno del español en toda su historia, pero ahí está en un texto escrito en español del siglo XVIII, y además oficial, porque salió del Real Consejo de Castilla. Sí lo recoge el diccionario de la Academia gallega y también se constata su uso en Portugal. En tierras leonesas, se localiza su uso en la montaña de Riaño y en La Vecilla. Fuera de la provincia leonesa se utiliza en Asturias (camín peonil) y en Cantabria. Es claramente de uso restringido. Y cada vez más.

 

PUENTE DE LOS CARRIZALES (LA UÑA) SOBRE EL RÍO ESLA. PUENTE PEONIL MODERNO

Pero yo siempre oí, y lo utilicé en mis años jóvenes de cazador, que las perdices corrían por entre las hierbas altas y las enraizadas escobas a peonil cual alma que quiere llevar el diablo. Sin perro, misión imposible seguirlas o localizarlas. Todavía hoy, en mis caminatas por el monte te puedes encontrar con algún bando de perdices pardas o rojas que, al verte, levantan el vuelo o desaparecen raudas a peonil. Es todo un espectáculo ver como se esconde entre la maleza la perdiz-madre seguida de sus polluelos recién nacidos y sin capacidad para volar.

Ya quedamos pocos usuarios que en español utilicemos la palabra peonil, a la que derrotó su pariente peatonal, con origen en peatón, adoptada del francés piéton. Peatón lo registra por primera vez el DRAE en 1884; para peatonal hay que esperar hasta 1989. Unas vez más, de esa lucha entre el campo y la ciudad, sale vencedora esta última. Ya no se oye ni se escucha «Qué descansada vida / la del que huye del mundanal rüido…»

Cómo dice la canción, ¿de dónde viene?, ¿con quién se relaciona? ¿cómo está formada? Dos son sus elementos compositivos de la palabra PEONIL: PEÓN (lexema) e –IL (sufijo formador de adjetivos que indican relativo o perteneciente o la cualidad, como en este caso).

Para PEÓN tenemos que remontarnos a PIE, procedente del latín PES, DIS  a través de su acusativo PĒDEM > PEE (pérdida de la desinencia del acusativo y de la consonante bilabial intervocálica) >PIE (disimilación).

La forma clásica PES-DIS genera en latín vulgar un nuevo sustantivo PĒDO, NIS ‘que tiene grandes pies’. Esta es su evolución fonética:

PĒDONEM > PEDONE (pérdida de la terminación de acusativo) > PEONE (pérdida de la oclusiva sonora intervocálica) > PEÓN (apócope medieval de –e) ‘el que anda a pie’. Ya lo encontramos en el Cantar de mio Cid (s. XII-XIII):

Sus caballeros fortuna alcanzan,
a cada uno de ellos, caen cien marcos de plata;
y a los peones, la mitad sin falta. (vv. 512-514).

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