POESÍA ANÓNIMA DEL HIJO DEL CAMPO

31

REFLEXIÓN VITAL MELANCÓLICA DESDE LA VUELTA DE LA ESQUINA

Te entregan la vida

para que la administres.

Te la dan como una inversión,

sin asesores bursátiles-vitales.

Te llega en esa edad

que uno no sabe bien cuándo comienza.

Te llega, se hace visible.

No lo dudes.

Quizá no quisiste verla.

No supiste

o no pudiste.

Pero cuando llegas a un punto

cercano al final del periplo,

oteando la meta que los dioses te han marcado

 y empujado con fuerza y rapidez

por la larga y poderosa mano invisible

de la muerte

hacia la no vida,

a duras penas te paras, reflexionas,

quieres visualizar el pasado,

pasar por el presente

y otear el futuro incierto.

¿Qué ves?

Que has invertido bien,

quizá regular o posiblemente mal.

Que la administración ha sido buena, mala o regular.

 ¿Por qué lo ves?

Por los réditos vitales

de los presentes y de los ausentes,

por lo que te están devolviendo.

Y no hay posibilidad de vuelta atrás,

aunque digan que todo

tiene solución, menos la muerte.

Mienten.

Si invertiste todo el capital

y te recompensó con la ruina,

no vuelvas la vista atrás.

Camina.

Acostúmbrate a vivir en la ruina.

Esa será tu felicidad rujinosa

hasta el final de tus días.

Si no lo haces así,

habrás convertido tu resto

en un deambular muriendo

agónicamente

sumido en la pena.

Si acertaste o a medias…

(LUIS DE VALDETÉ)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en POESÍA ANÓNIMA DEL HIJO DEL CAMPO, POESÍA ANÓNIMA LUIS DE VALDETÉ. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s