EL PORQUÉ LA MADRINA NO TOCABA AL BAUTIZANDO EN LA SACRA FONS (PILA BAUTISMAL)

1. EL BAUTISMO

El bautismo es el primero de los sacramentos de la Iglesia Católica. En el caso de los los niños o niñas se celebraba cuando tenían escasos días. Si eran adultos, cuando se producía la conversión. Hoy la situación ha cambiado, pero ha sido y sigue siendo un hecho histórico.

Tres son los efectos principales que confiere el bautismo. a) La infusión de la gracia regenerativa es el primero. Significa que por el bautismo se borra el pecado original y demás pecados. b) La impresión del carácter es como se conoce el segundo. Quien lo recibe queda marcado como miembro de la Iglesia y le habilita para recibir el resto de los sacramentos.  c) Antiguamente (el Código de Derecho Cánonico actual de 1983 no lo recoge ya) en el bautismo se producía la cognación espiritual, tercero de los efectos del bautismo.

BAUTISMO DE JESÚS. NAVARRETE, H. 1567

2. COGNACIÓN O PARENTESCO ESPIRITUAL ANTES DEL CONCILIO DE TRENTO

La cognación (cognatio en latín) es un término jurídico presente ya en el derecho romano, que se consideraba como impedimento para el matrimonio. Se refiere al parentesco entre las personas. Así la define el Diccionario de derecho romano de Faustino Gutiérrez-Alviz:

COGNATIO. Cognación: Parentesco natural, de sangre o por consanguinidad, que liga entre sí a todos los miembros de una familia natural o civil que tienen un antepasado en común.[1]

Como ya he dicho, uno de los efectos que producía el baustismo era la cognación espiritual, que afectaba, entre otros, a los padrinos. El fundamento se hallaba en que la Iglesia consideraba que en el acto del bautismo los padrinos se convertían en los padres espirituales del bautizado y que esta paterninad espiritual era superior a la que procedía de la unión carnal, y de ahí su importancia y regulación en el derecho canónico a efectos matrimoniales.

El concilio de Nicea (año 325) en el canon 21 establece que el bautizado/a no puede contraer matrimonio con el padre o madre espiritual, es decir, con los padrinos. Se estaba refiriendo a la cognatio spiritalis.

JUSTINIANO

La cognación espiritual la introdujo en el derecho el emperador Justiniano (482-565). Figura en el libro I de las Instituciones, una de las cuatro obras de que se compone el Corpus uris civilis. Es este corpus la más importante recopilación de derecho romano de la historia, publicada en su segunda redacción el año 534.

En el capítulo X titulado De nuptiis, esponsales y nupcias, se especifican los impedimentos que prohiben el matrimonio, como la cognación legítima o civil, la afinidad, la esclavitud, el concubinato … y la cognación espiritual. Esta afectaba aquí solamente a la bautizada y el padrino, aunque hay quien piensa que también afectaba a la madrina y al bautizado. Este parentesco suponía que el matrimonio entre ambos quedaba prohibido. Hoy puede sorprender la regulación de este impedimento, ya que pensamos en el bautismo de niños o niñas. Pero téngase en cuenta que antaño (todavía hoy se puede contemplar alguno) había frecuentes bautismos de adultos, de aquellas personas que se convertían a la religión católica.

El papa Nicolás I (858-867) extendió la cognación espiritual a otros supuestos, como el de la bautizada y los hijos del padrino, al considerar a este como el padre de todos. Más tarde, en algunas iglesias se extendió también a los hijos del padrino con los hermanos de la bautizada.

La palabra padrino aparece ya en castellano hacia 1140 y madrina, en 1220, según Corominas. El primer diccionario del castellano es el de Elio Antonio de Nebrija, Vocabulario de romance en latín, de 1495. En él recoge ambos términos evidenciando su carácter espiritual:

  • PADRINO DE BAUTISMO: pater spiritalis.
  • MADRINA DE BAUTISMO: mater spiritalis.

3. GONACIÓN O PARENTESCO ESPIRITUAL SEGÚN EL CONCILIO DE TRENTO (1563)

La doctrina de que el parentesco espiritual era mayor que el procedente de la unión carnal, dio lugar a que este impedimento matrimonial se llevase a un grado de exageración poco conveniente, hasta que por el concilio de Trento en la sesión 24 del 11 de septiembre de 1563, en el Decreto sobre la reforma del matrimonio, estable los siguientes límites de la cognación espiritual como impedimento matrimonial:

  1. Entre el bautizado/a y los padrinos.
  2. Entre los padrinos y los padres del bautizado.
  3. Entre el bautizante y la bautizada.
  4. Entre el bautizante y la madre del bautizado/a.

En el decreto antes citado se regulan otros aspectos del bautismo, como que el padrino sea solo una persona (hombre o mujer) o a lo sumo dos, hombre y mujer; que los padrinos sostendrán al bautizado en la pila bautismal; que el parentesco espiritual se contrae por contacto en el momento que en la pila bautismal se derrama el agua sobre la cabeza del bautizado, acto central del sacramento; que se inscriban a los bautizados en un libro-registro; que se advierta a los padrinos del parentesco que han adquirido…, que se advierta también a los padrinos de sus obligaciones espirituales para con el bautizado.

Cuando el bautizado es un niño y no un adulto, el padrino representa al bautizado ante la Iglesia, contestando en su nombre y asumiendo la responsabilidad de educarlo cristianamente, junto a sus padres, y de tomar su tutela espiritual en caso de que éstos falten.

4. GONACIÓN O PARENTESCO ESPIRITUAL HASTA 1917

Con lo dicho hasta ahora, podremos ya entender el contenido subrayado de las siguientes partidas de bautismo seleccionadas, pertenecientes a los siglos XVIII y XIX, las tres primeras de Villaturiel (León) y la cuarta de Sajambre (León):

1.ª. De 22 de febrero de 1761. El bautizado se llama Valentín Vicente:

«Fueron sus padrinos Matías de Aller, vecino de Valdesogo de Arriba y Manuela Monge, vecina de Grulleros, quienes tocaron al bautizado, por lo que les advertí el parentesco espiritual contraído y demás obligaciones de su cargo».

2.ª. De 29 de junio de 1784. El bautizado era Juan Redondo:

«Fueron padrinos Manuel y Josefa Redondo, naturales y residentes en este lugar. Tocó la madrina, por lo que les advertí el parentesco espiritual contraído y más obligaciones de su cargo».

3.ª. De 14 de septiembre de 1853. La bautizada fue María Tapia:

«Fueron padrinos el abuelo materno y Leonor Tascón, de esta vecindad. La madrina no tocó. Advertí al padrino el parentesco y obligaciones».

4.ª. De 1762.

«Advertí al padrino la cognación espiritual y más obligaciones La madrina no tocó al bautizado y así no contrajo parentesco». (http://lacasadelabolera.blogspot.com.es/2009/01/partida-de-bautismo-de-pelayo-hermano.html).

5. LA COGNACIÓN ESPIRITUAL EN EL CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO DE 1917

Hasta 1917, la Iglesia católica estaba regida por un conjunto disperso y sin codificar de normas jurídicas, tanto espirituales como temporales, conocido como Corpus Iuris Canonici. El Concilio Vaticano I hizo referencia a la necesidad de realizar una compilación en la que se agrupasen y ordenasen dichas normas, se eliminaran las que no estaban ya en vigor, y se codificaran, aportándoles orden y claridad.

Tras doce años de trabajos, sería Benedicto XV quien promulgase el Código el 27 de mayo de 1917, que entraría en vigor el 19 de mayo de 1918. El Código de Derecho Canónico de 1917 es conocido, por sus dos principales impulsores, como Código pío-benedictino.

Esto es lo que dice respecto del tema que nos ocupa, la cognación espiritual del bautismo y su impedimento matrimonial, y que demuestra que parte de las normas tridentinas seguían estando en vigor después de más de trescientos años.

Se establece que, siguiendo la costumbre de la Iglesia, que califica de antiquísima, nadie puede ser bautizado sin padrino (c. 762). Este debe ser solo uno, ya sea o no del mismo sexo que el bautizado; también se admite la posibilidad de que exista padrino y madrina (c. 764). Los padrinos deben reunir una serie de requisitos para ejercer su función. El quinto es el siguiente: En el acto del bautismo (cuando se derrama el agua sobre la cabeza) sostenga físicamente al bautizando o que inmediatamente después lo saque de la pila bautismal (fons sacra) o lo reciba de las manos del bautizante (c. 765,5.º). El parentesco espiritual queda reducido a dos casos:

  1. al bautizante y el bautizado/a;
  2. a los padrinos y el bautizado/a. (C. 768).

Lo que también recoge como impedimento dirimente es dicho parentesco (c. 1079).

Las demás obligaciones de las que hablan las partidas de bautismo las recoge el Código de Derecho Canónico de 1983 en los siguientes términos, válidos igualmente para épocas pasadas:

c. 872:

En la medida de lo posible, a quien va a recibir el bautismo se le ha de dar un padrino, cuya función es asistir en su iniciación cristiana al adulto que se bautiza, y, juntamente con los padres, presentar al niño que va a recibir el bautismo y procurar que después lleve una vida cristiana congruente con el bautismo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al mismo.

6. COGNACIÓN O PARENTESCO ESPIRITUAL EN1983

De 1983 es el segundo Código de derecho canónico de la Iglesia, vigente en la actualidad. Aquí ya no se recoge la cognación espiritual.

 

7. CONCLUSIÓN

Así pues, sr. alcalde pedáneo de Villaturiel, la cognación espiritual fue impedimento espiritual para poder contraer matrimonio desde el concilio de Nicea (325) hasta 1983. Lo que cambió con el paso del tiempo fueron los afectados. Esto explicaría que algunas madrinas, como aparece en las partidas de bautismo citadas, se negaran a tocar el niño para no contraer con él y con sus padres el vínculo espiritual que en un futuro le impedirían casarse con alguno de ellos, ya que se consideraba la cognación espiritual como impedimento dirimente, o lo que es lo mismo, prohíbe el matrimonio y, si se lleva a cabo por desconocimiento del oficiante, es nulo de pleno derecho.

El padrino estaba condenado de por vida a evitar el matrimonio en los supuestos que arriba enuncié, ya que él sí que contraía la cognación espiritual, porque él tenía la obligación de sostener al niño en el momento de derramar el agua bautismal sobre la cabeza de este en la pila (sacra fons) por el hecho de ser padrino, contacto físico mediante el cual se adquiría el parentesco espiritual.

NOTA: Lo mismo que se ha dicho aquí para los padrinos del bautismo se aplicaba a los del sacramento de la confirmación.


[1] Se distinguían cinco tipos: cognatio inferior, cognatio legitima, cognatio naturalis, cognatio servilis y cognatio superior. Se llamaba cognatus (cognado) al pariente por cognación.

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2 respuestas a EL PORQUÉ LA MADRINA NO TOCABA AL BAUTIZANDO EN LA SACRA FONS (PILA BAUTISMAL)

  1. Casimiro Bodelón dijo:

    He tenido que leer, por razones de investigación sobre el Hospicio de León más de 30.000 partidas bautismales donde muchas de ellas ponían el dato “la madrina no tocó”, y solo hoy, leyendo el blog, he visto la respuesta que me ha aclarado ese dato, lo que agradezco muy sinceramente.

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