SAN ANTONIO DE PADUA Y LOS PECES: RECREACCIÓN LITERARIA Y PICTÓRICA

1. POPULARIDAD DE SAN ANTONIO DE PADUA

La popularidad de san Antonio de Padua ha llegado a tales extremos que se puede afirmar que es conocido en todos los rincones del mundo cristiano. Por ello, se le conoce desde León XIII (1878-1903) como «el santo de todo el mundo». Este reconocimiento se comenzó a fraguar ya en su intensa vida, llena de viajes y predicación, aunque fuera corta en existencia, apenas 35 años. Su afán por difundir el evangelio y convertir a los infieles le ha valido dentro de la Iglesia católica el título de doctor evangélico desde 1946.


león xiii

LEÓN XIII

A san Antonio se le atribuyen numerosos milagros, algunos de los cuales habría realizado ya en vida. No obstante, son muchos más los posteriores. Han sido recogidos en las obras dedicadas al santo y que poco después de morir en 1231 comenzaron a escribirse. Del mismo siglo XIII estas seis son las más importantes:

Assidua (1232), anónima.
Leyenda segunda (anterior a 1239) de Julián de Espira.
Dialogus fratris Crescentii (1244-1247) de Crescencio de Jesi.
Leyenda Raimundina 1293) de Pietro Raymundi.
Leyenda florentina (segunda mitad del XIII), anónima.
Vita Beati Antonii de Ordine Fratrum Minorum (entre 1298 y 1317) de Jean Rigauld.

Y así hasta nuestros días se han ido escribiendo biografías del santo de Lisboa.

2. MILAGROS DE SAN ANTONIO HASTA EL SIGLO XVII

Como ya he dicho más arriba, los milagros atribuidos a san Antonio se hallaban en las obras dedicadas a su vida. Pero ya en el siglo XIV tenemos una obra específica dedicada a los milagros antonianos: se trata del Liber miraculorum, que forma parte de la Crónica de los XXIV generales, finalizada en 1374. El libro de los milagros se data hacia 1367. Es una recopilación que toma como fuente las obras biográficas antonianas de los  siglos XIII y XIV. Contiene 64 milagros: 34 realizadas en vida y 31 póstumos.

Con la llegada de la imprenta, a la difusión oral y manuscrita de los milagros de san Antonio, que seguía siendo la principal, se une la obra impresa, tanto en obras específicas como en las dedicadas a su vida. De todas ellas he seleccionado tres:

– Antonio de Santa María, La vida, y milagrosos hechos del glorioso S. Antonio de Padua, de la orden de los Menores, natural de la ciudad de Lisboa, en el Reyno de Portugal, Salamanca, 1588.
– Miguel Maestre, Vida y milagros del glorioso San Antonio de Padua: Sol brillante de la Iglesia, Málaga, 1601.
– Mateo Alemán, San Antonio de Padua, Sevilla, 1604.

3. EL MILAGRO DE LOS PECES

La predicación a los peces aparece por primera vez en la vida de San Antonio escrita por Juan Rigaud, pero el escenario no será Rímini como se ha popularizado, sino un lugar cercano a Padua.

La versión más difundida y popularizada sitúa el milagro en la desembocadura del río Marecchia en el mar en Rímini, ciudad costera de Emilia-Romaña en el norte de Italia. Y así lo ha recogido también la tradición pictórica.

RIMINI.PUENTE ROMANO

PUENTE ROMANO DE TIBERIO
SOBRE EL RÍO MARECCHIA EN RÍMINI

En la ciudad norteña de Italia se encontraba san Antonio predicando. El santo se encuentra en dificultades. Había muchedumbre de herejes (cátaros) que no lo querían escuchar. Entonces surge el milagro. Por inspiración divina se dirigió a la desembocadura del río en el mar y comenzó a predicar a los peces:

– Oíd la palabra de Dios, peces del mar y del río, ya que esos infieles herejes rehúsan escucharla.

Al oír las palabras de san Antonio, se congregó en la orilla una ingente cantidad de peces nunca vista, grandes, medianos y pequeños. Todos, con la cabeza fuera del agua, contemplaban y escuchaban a san Antonio. A sus palabras respondían abriendo la boca e inclinando la cabeza. Esto les decía:

– Bendito sea el eterno Dios, porque los peces de las aguas le honran más que los hombres herejes, y los animales irracionales escuchan su palabra mejor que los hombres infieles.

Llega la noticia a la ciudad. Sus vecinos, entre ellos los herejes,  se trasladan a la desembocadura del río y contemplan el milagro. Visto lo cual, los herejes caen de rodillas, escuchan a san Antonio y se convierten.

En aquella ciudad italiana permaneció varios días más san Antonio predicando con gran éxito y fruto evangélico.

Es otro de los milagros antonianos que tienen como protagonista a los animales (muy conocidos son los milagros de los pajaritos y la mula), seres irracionales, que se comportan mejor que los hombres, seres racionales. Se produce una humanización utilizada con fines apologéticos: hacer que los herejes le escuchen y se conviertan.

4. RIMAS SACRAS DE LOPE DE VEGA (1562-1635)

La recreación literaria a la que me refiero en el título es la que realizó uno de los mejores poetas españoles del Siglo de Oro Español, el Fénix de los ingenios, Félix Lope de Vega. La encontramos en sus Rimas sacras (1614). Es esta una obra compuesta de 100 sonetos y otro tipo de composiciones líricas (octava rima, glosa, romance, canción, etc.), fruto de un periodo de crisis espiritual impulsada por la muerte de seres queridos como su hijo o su mujer, que le llevarán al sacerdocio el 24 de mayo de 1614.

RIMAS SACRAS

Entre estos 100 sonetos, algunos de los cuales son los sonetos más bellos del Barroco Español, encontramos el dedicado a san Antonio. Se halla en la segunda parte (los 49 primeros hablan de Lope mismo) dedicada a los santos y a las festividades religiosas. Es el que lleva el número 83 y pertenece al grupo de los dedicados a los santos: Pablo, Pedro, Domingo, Laurencio, Sebastián y un largo etcétera.

Esta es la recreación lopesca de dos milagros de san Antonio de Padua en una misma composición literaria, información que le pudo llegar a través de la trasmisión oral o por la lectura de alguna de las obras impresas a las que he hecho referencia más arriba:

A SAN ANTONIO DE PADUA

SONETO LXXXIII

Antonio, si los peces sumergidos
en el centro del mar para escucharos
sacan las frentes a los aires claros
y a vuestra viva voz prestan oídos,

los que vivieren de razón vestidos,
y más quien por la patria debe amaros,
a la dulzura de esos hechos raros,
¿qué mucho que suspendan los sentidos?

Ya con el niño Dios, Josef segundo,
parecéis en los brazos, y él se ofrece
en figura de amor. ¡Qué amor profundo!

Tanto se humilla, y tanto os engrandece,
que, porque parezcáis tan grande al mundo,
Dios tan pequeño junto a vos parece.

Obsérvese que en los dos cuartetos reproduce lo esencial del milagro de la predicación a los peces y que en los tercetos se sintetiza la milagrosa aparición del niño Dios a san Antonio, uno de los motivos que se ha venido reproduciendo con insistencia desde el siglo XV en la pintura y en la escultura. Véase al efecto en este mismo blog mi post titulado «¿SABÍAS POR QUÉ SAN ANTONIO DE PADUA LLEVA AL NIÑO JESÚS EN SUS BRAZOS?»

Como representación pictórica he elegido el cuadro del pintor Asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685), pintado en 1646, por ser casi coetáneo del texto de Lope.

JUAN CARREÑO DE MIRANDA

No solo este soneto dedica Lope a San Antonio, sino que también encontramos en esta misma obra una glosa en la que Lope de Vega desarrolla cuatro versos compuestos por él mismo y que repiten la misma idea que el último terceto del soneto: Dios se hace pequeño para engrandecer al santo. Este es el texto:

A SAN ANTONIO DE PADUA

Grande sois, Antonio, y tanto
que parece el mismo Dios
un niño cerca de vos,
Dios pequeño y vos gran santo.

GLOSA

En la corte celestial
es príncipe el Verbo Eterno
a cuyo nombre y gobierno
rinden obediencia igual
el cielo, tierra y infierno.
Grande son con blanco manto
los que están llamando santo
al Cordero de Sión;
mas cuanto ellos grandes son
grande sois, Antonio, y tanto.

Si mejor que donde anima
el alma vive en quien ama
tanto Dios la vuestra inflama
que el que por Dios os estima
por transformado os llama.
Y así amor junta a los dos
que Dios niño es alma en vos
y, aunque dentro, vese fuera
y la vuestra de manera
que parece al mismo Dios.

Si estar cerca a toda ley
del rey la privanza abona
tanto Dios os perfecciona
que tenéis al mismo rey
cerca de vuestra persona.
Tan amigo sois los dos
que el que es Dios cerca de Dios
tan grande inmenso y eterno
viene a ser por ser más tierno
un niño cerca de vos.

Dios hecho virtud unida,
aunque siempre es Dios quien es,
soberano portugués,
pone, para daros vida,
en vuestras manos los pies.
Digan de otros santos cuanto
puedan lengua, pluma y canto
que, aunque el ser de Dios tenéis,
Dios y vos en vos os veis
Dios pequeño y vos gran santo.

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