CALECHO Y SU ETIMOLOGÍA

¡Que no, joven profesional de la informática! No es deformación profesional. Es formación lingüística. Es búsqueda, el motor de la evolución. Interés por el origen y la evolución de las palabras. En ellas está encerrada la HISTORIA.

Espero que esta vez te convenza el post, te ilusione. Y lo vamos a hacer con una palabra tan poco común como CALECHO. Muy del norte de España, de las montañas de León en sentido antiguo.

Ahora vamos a proponer una etimología, vamos a dotarla de origen, conscientes del riesgo y anunciadores de que nos movemos en el terreno de las hipótesis. No lo han hecho los grandes diccionarios (DRAE, COROMINAS…), porque no la recogen. Y los modernos que la incluyen (como LE MEN) nada dicen de su étimo, nada quieren saber de su origen. Se limitan a su significado. ¿Por qué será? ¿Acaso no dieron la etimología de su hermana FILANDÓN?

En latín existe un verbo de la segunda conjugación que ha servido de lexema para un buen número de palabras –familia léxica[1]– en España: CALĒO, -ĒRE ‘estar caliente’. Está en la base semántica de CALIENTE, pero dicho verbo en su infinitivo no ha producido en español otro verbo. Sí en latín: CALESCO, ĔRE ‘calentar(se)’. Este ha dado origen a otro en español: CALECER ‘ponerse caliente (algo)’, ‘calentar’, ‘calentarse’. Según Corominas, se halla ya en el Cancionero de Castillo de h. 1550. Pero no fue palabra de largo recorrido ni de mucho y amplio uso, porque los diccionarios no la recogen hasta 1780. El primero será el de la Academia de la Lengua. Lo considera ya voz antigua y dice que significa «Los mismo que calentar». Restringe su uso a Castilla la Vieja y a las montañas de Burgos. La Academia lo mantuvo hasta su edición de 1992. Lo que es cierto es que CALENTAR (derivado de CALIENTE y esta a su vez de CALENS, -NTIS) le ganó la partida. En la actualidad lo recogen tanto el DGLA (Diccionario General de la Lengua Asturiana) como el DALLA (Diccionariu de la Llingua Asturiana). Se sigue utilizando en Asturias, como por ejemplo en Murias de Aller. Sus usuarios lo hacen con el significado de «calentarse al fuego de la leña en el llar o en la cabaña». Tiene variantes: escalecer, acalecer y calicer.

Ahora ya estamos en disposición de proponer una etimología para CALECHO y sus variantes leonesas o asturianas: caléu, calechu, caleicho, caleichu, caleyu, caliyu, caneyu.

Ya hemos indicado que ninguno de los diccionarios generales la recoge; sí los particulares y modernos. No obstante, se puede afirmar que en la segunda mitad del siglo XIX ya se utilizaba según el testimonio oral de las personas consultadas en la zona de Omaña. Confiesa doña Hermelinda Moreno (1924) que el CALECHO ya existía en tiempos de sus abuelos. Nada podemos decir de documentación escrita.

Comencemos con el análisis y el razonamiento.

En latín algunos verbos tenían un sustantivo verbal, de uso muy limitado, que era el supino, y que tenía dos casos: el acusativo y el ablativo. En el primer caso, la traducción al español es el equivalente a «a/para + infinitivo». Por ejemplo: ire dormitum ‘ir a dormir’. El supino dormitum viene del verbo DORMIO, -IRE ‘dormir’. El verbo CALĒO carece de supino por ser verbo de estado. Pero en el caso que nos ocupa habría que suponer en latín vulgar una forma ٭CALECTUM ‘para calentar(se)’, que habría dado en español CALECHO. Su uso habría sido escaso y restringido a las zonas rurales, y así, si en estas se utilizaba CALECER por CALENTAR(SE), nada hay de extraño que al lugar donde se hacía la lumbre en la cocina para calentar(se) se le llamara CALECHO. Se explicaría por analogía con otros sustantivos como LECHO (<LECTUM) o TECHO (<TECTUM), etc. Sería el equivalente a lo que se ha llamado «llar, hogar, fogón, lumbre», etc., en las montañas de León o en Asturias. Habría que pensar en aquellas casas de finales del siglo XIX y comienzos del XX en las que la estancia principal era la cocina de humo con suelo de tierra, con su lumbre en la mitad dentro de un círculo de piedras y sin chimenea[2]. Alrededor se situaban los bancos en los que se sentaban sus moradores para descansar y poder mitigar el frío de los duros inviernos leoneses calentándose en la lumbre.

OBRA_Página_12CASA DEL HUMO DE LOIS (LEÓN) (Diario de León)

Ahora solo nos queda explicar el paso de su significado original al de reunión de jóvenes antes de cenar para divertirse. Se produciría por traslación o contagio. Como el CALECHO tenía lugar en la cocina al amor de la lumbre, del lugar y el hecho de calentarse se pasó a denominar la reunión que allí se producía y que  tenía como objetivo la diversión en un ambiente caliente.

Finalicemos indicando que en algunos dominios del antiguo leonés (León/Asturias) se utilizan todavía palabras como CALECER y CALECHO o sus variantes. En Palacios de Sil (León) Roberto González Quevedo (2001) ha recogido una frase hecha, de uso actual, que es ANDAR DE CALECHU, cuyo significado es «Andar con frecuencia por casas ajenas». Recordemos que el CALECHO se celebraba cada día en una casa del pueblo, no tenía lugar fijo, como ya expuse en mi post titulado CALECHO VS. FILANDÓN // FILANDÓN Y CALECHO.

Y hasta aquí la hipótesis en la que no me cabe duda que CALECHO tiene su origen en un término desconocido hoy del latín vulgar, CALECTUM, y que está relacionado con el verbo latino CALĒO y el español CALECER. Esto es todo.

 


[1] Caliente, calientapiés, calientaplatos, calor, caloría, calorífico, caluroso, calefacción, calefactor, calecer, calecho, cálido, caldo, calidez,  etc.

[2] Todavía se puede contemplar una vivienda de este tipo (cocina de humo y techo de paja) en el pueblo de Lois (León).

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4 respuestas a CALECHO Y SU ETIMOLOGÍA

  1. Un artículo muy interesante y, sin duda, me has convencido de la etimología 🙂

  2. Santiago dijo:

    Leyendo el libro LA HOJA DE ROBLE, de Emilio Gancedo, encuentro en la pagina 152 “… se pasaban el día rastro, azada, y foz en mano, detrás del ganado por entre los calechos embarrados, atropando hierba y trigo verde….”. En pagina 160 “… entre calechos y sebes de álamo …”.

    • Santiago dijo:

      Lo que quiero saber es a que CALECHOS se quiere referir el autor. No me dejes en la ignorancia…..

      • Te había contestado a través del móvil, pero parece que no se envió el mensaje. Lo vuelvo a repetir. En algunas zonas de León CALECHO significa “camino malo”, que es con el que aparece usado en el texto que citas. Tiene su uso un cierto tono despectivo. Es el equivalente a CALLEJO, que sí que está en el DRAE. Esta palabra procede del latín CALLICULUS que significa ´senda´

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