V CALVARIO: MADRE AFLIGIDA

ENTRADA

Madre afligida,
de pena hondo mar,
logradnos la gracia
de nunca pecar.

PRIMERA ESTACIÓN: Jesús es condenado a muerte

Acompaña a tu Dios, alma mía,
cual vil asesino llevado ante el juez,
y al autor de la vida contempla
por ti condenado a muerte cruel.

Dulce Redentor,
para mí era la pena de muerte,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

SEGUNDA ESTACIÓN: Jesús carga con la cruz

Con la Cruz de tus culpas cargado,
exhausto de fuerzas, camina tu Dios;
y a subir la pendiente le impelen
por fuera sayones, por dentro tu amor.

Dulce Redentor,
mi pecado esos hombros oprime;
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

TERCERA ESTACIÓN: Jesús cae bajo la pesada cruz

Con sus alas de nieve los ángeles,
pasmados de espanto, cubrieron su faz;
bajo el tosco y pesado madero
en tierra caído su Dios al mirar.

Dulce Redentor,
por mis yerros caísteis en tierra,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

CUARTA ESTACIÓN: Jesús encuentra a su santísima madre

Del Calvario subiendo a la cumbre
el reo divino a su madre encontró,
y una espada de filos agudos
del hijo y la madre hirió al corazón.

Dulce Redentor,
yo esa herida causé a vuestra madre,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

QUINTA ESTACIÓN: El cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz

Porque al monte con vida llegase,
los duros escribas con saña infernal
a Simón cirineo alquilaron,
que a Cristo ayudase la Cruz a llevar.

Dulce Redentor,
yo también quiero ser cirineo,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

SEXTA ESTACIÓN: La Verónica limpia el rostro de Jesús

Con ternura y piedad la Verónica
el rostro sangriento de Cristo enjugó
y en tres pliegues del lienzo, por premio,
grabada la imagen llevó del Señor.

Dulce Redentor,
en mi pecho gravad vuestra imagen,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

SÉPTIMA ESTACIÓN: Jesús cae por segunda vez

Otra vez el Señor de los Cielos
volvió, fatigado, el polvo a besar;
y otra vez los esbirros crueles
en él desfogaron su ira y crueldad.

Dulce Redentor,
nunca más caeré ya en pecado,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

OCTAVA ESTACIÓN: Jesús habla a las mujeres de Jerusalén

Vio Jesús que una cuantas mujeres,
y les dijo: «Llorad por vosotras,
piadosas mujeres, por mí no lloréis».

Dulce Redentor,
vuestras penas taladran mi pecho.
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

NOVENA ESTACIÓN: Jesús cae por tercera vez

Con sus duras caídas, cristiano,
las tuyas pretende Jesús resarcir;
a tu Dios por tercera vez mira
de polvo y de sangre cubierto por ti.

Dulce Redentor,
vuestro amor del infierno me libre,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

 DÉCIMA ESTACIÓN: Jesús es despojado de sus vestiduras

Con furor los vestidos quitaron
del monte en la cumbre al paciente Jesús;
y por no iluminar tanta afrenta,
las puras estrellas negaron su luz.

Dulce Redentor,
ya no más liviandad ni impureza,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

UNDÉCIMA ESTACIÓN: Jesús es clavado en la cruz

Ya, alma mía, en la cruz, duro lecho,
sus miembros sangrados extiende tu bien,
y con clavos agudos taladran
los viles soldados sus manos y pies.

Dulce Redentor,
yo esos clavos clavé en vuestros miembros,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

DUODÉCIMA ESTACIÓN: Jesús muere en la cruz

Tiembla el orbe y el sol se oscurece
al ver en un palo expirar a su Dios;
rompe en llanto también tú, alma mía,
pensando que muere Jesús por tu amor.

Dulce Redentor,
mis pecados os dieron la muerte,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

DECIMOTERCERA ESTACIÓN: Jesús es colocado muerto en los brazos de su madre

De Jesús el cadáver sagrado
María en sus brazos llorando tomó,
y con voz de dolor le decía:
«¿Quien muerte te ha dado, mi bien y mi amor?».

Dulce Redentor,
respondedle que aquí está el culpable,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

DECIMOCUARTA ESTACIÓN: Jesús es colocado en el sepulcro

En un frío y profundo sepulcro
los restos mortales guardáronse ya.
Triste madre, ¡cuán sola te quedas,
seré yo el consuelo de tu soledad!

Dulce Redentor,
yo a la madre privé de su hijo,
ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Madre afligida…

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