LOS NOMBRES DEL «NARCISO» EN LA MONTAÑA DE RIAÑO: DIVERSIDAD Y ORIGINALIDAD

1. NACIMIENTO

Con la llegada de la primavera, y dependiendo de la situación climatológica que puede adelantar o retrasar su eclosión, en la montaña oriental leonesa nacen los narcisos, aunque para ello tengan que luchar con la misma nieve. Pero a estas hermosas plantas y sus flores

1narciso.acebedo(tallo verde, corona central acampanada de color amarillo y hojas blanquecinas) no se les denomina generalmente con el nombre oficial, narciso (Del lat. narcissus, y este del gr. νάρκισσος), sino con otros, que pueden variar incluso de un pueblo a otro contiguo, como es el siguiente caso: en La Uña se llaman grillandas; en Maraña, capillejas, y en Acebedo, capilotes.

2. NOMBRES EN LA MONTAÑA DE RIAÑO

Esta es la relación completa de sus nombres[1] según las poblaciones montañesas[2]:

AYUNTAMIENTO DE RIAÑO:

Capilotes en Carande, Horcadas y Riaño.

Garipote o galipote en Éscaro (ya desaparecido).

Galiranda en Anciles (ya desaparecido)

AYUNTAMIENTO DE BURÓN:

Grillandas en Burón, Casasuertes, Cuénabres, Lario, Retuerto y Vegacerneja.

Flores de mayo en Polvoredo.

AYUNTAMIENTO DE ACEBEDO:

Capilotes en Acebedo y Liegos.

Grillandas en La Uña.

AYUNTAMIENTO DE MARAÑA:

Capillejas en Maraña.

AYUNTAMIENTO DE OSEJA DE SAJAMBRE:

– Aguinaldas en Soto

– Capilotes en Oseja

Flores de Yaete en Pío y Vierdes.

AYUNTAMIENTO DE PEDROSA DEL REY (ya desaparecido):

Flores de Perujo en Pedrosa del Rey.

Campanones en Salio.

AYUNTAMIENTO DE BOCA DE HUÉRGANO:

Liras en Barniedo, Boca de Huérgano, Espejos y Villafrea.

Lirones en Besande, Llánaves, Portilla, Siero y Valverde.

AYUNTAMIENTO DE POSADA DE VALDEÓN:

Aguinaldas en Posada.

Guirnaldas (con la variante aguirnaldas) en Caldevilla, Cordiñanes, Los Llanos, Prada y Soto.

Narcisos en Caín y Santa Marina[3].

aloja-mapa_9003. ANÁLISIS ETIMOLÓGICO[4]

El determinar cuál es el étimo o palabra de la que procede otra no suele resultar difícil en la mayoría de los casos. En una minoría resulta difícil y, a veces, imposible. Explicar su evolución fonética, tampoco suele resultar complicado. Lo que sí resulta difícil y hasta imposible es explicar el porqué se ha elegido una palabra para nombrar una determinada realidad y eso que siempre existe una causa, una razón. Lo que sucede es que en la actualidad las causas o razones que dieron origen a tal denominación las desconocemos. Por eso, en este análisis etimológico de las palabras que en la Montaña de Riaño se utilizan para nombrar el narciso nos encontraremos con dificultades que, en algunos casos, nos hacen movernos en el terreno de la conjetura.

3.1. NARCISOS

Del lat. narcissus, y este del gr. νάρκισσος. En griego ya no se conoce su origen por lo que ha llevado a algunos lingüistas a relacionar la palabra con ναρκωτικός por el parecido fonético de su lexema. Teoría que desmentiría Dioscórides quien no da ninguna propiedad narcótica a la planta y su flor. Por el sufijo –ισσος habría que pensar en una lengua mediterránea prehelénica. La recoge el DRAE.

3.2. CAPILLEJAS

Del latín tardío CAPPA ‘capucho’ derivó CAPĚLLUS que dio en castellano CAPILLO ‘mantilla o capucha que se ponen las mujeres en algunas partes’ y de esta palabra deriva CAPILLA ‘capucha’. Añadiendo a esta última el sufijo diminutivo –EJA tendríamos CAPILLEJA. No olvidemos la forma de la flor. El DRAE recoge la palabra, pero no con el significado de flor.

3.3. CAMPANONES

De campana, por su forma. Se utiliza en aumentativo por oposición al diminutivo CAMPANILLA, término con que se designa en la zona a otras flores también amarillas, de forma de campana, pero más pequeñas que los narcisos y en forma de racimo.

3.4. CAPILOTES / GARIPOTES / GALIPOTES

CAPILOTE, al igual que CAPIROTE –antiguo CAPEROT-, vendría del gascón CAPIROT ‘capucho’, cuyo origen habría que buscar en el latino CAPPA. El cambio de R por L se podría deber al influjo de CAPILLO o por lo que en lingüística se conoce como equivalencia acústica debida a un error de audición que hace que se confunda un sonido con otro algo análogo, como es el caso de R y L[5]. Para GARIPOTE habría que pensar en CAPIROTE y en una metátesis recíproca[6] de P y R acompañada de la sonorización de la oclusiva velar sorda: K > G. En GALIPOTE habría que partir de CAPILOTE y su transformación mediante la sonorización de la inicial y metátesis recíproca de P y L. Ninguno de los tres términos son recogidos por el DRAE.

3.5. FLORES DE MAYO

Llamadas así por considerarlas características de este mes desde el punto de vista de la época de su nacimiento.

3.6. FLORES DE PERUJO

Así llamadas por ser abundantes en los prados así designados (prados de Perujo), situados a la salida de la desaparecida Pedrosa del rey,  en la margen izquierda de la carretera vieja en dirección a Boca.

3.7. FLORES DE YAETE

Yaete es un valle perteneciente al pueblo de Pío (Ayuntamiento de Oseja de Sajambre, provincia de León) situado en plena montaña y lugar donde nacen estas flores en dicha población; de ahí su nombre.

3.8. GALIRANDAS

Del mismo origen incierto que la francesa antigua GARLANDE, la catalana y occitana GARLANDA, la italiana GHIRLANDA, la portuguesa GRINALDA o las castellanas GUERNALDA (1288), GUIRLANDA (1300) y GUIRNALDA (h. 1400). Es muy posible que GALIRANDA tenga su origen en GARLANDA, influída por la castellana LIRA.

3.9. GUIRNALDAS / AGUIRNALDAS /AGUINALDAS

La palabra española GUIRNALDA antiguamente se decía GUIRLANDA, atestiguada ya h. 1300. Es de origen incierto, lo mismo que en el resto de las lenguas romances. Se ha llegado a la solución actual por metátesis recíproca de L y N. El paso de su significado originario y actual, ‘corona de flores’, al de la flor que nos ocupa se nos escapa, a no ser que haya que pensar que en esa zona las guirnaldas en el mes de mayo se hacían con los narcisos y por metonimia se produjo el cambio de significado. En el caso de AGUIRNALDAS la explicación se halla en la epéntesis o añadidura de sonidos debido probablemente al contexto lingüístico: ir a guirnaldas habría devenido en AGUIRNALDAS. Para AGUINALDAS, aparte de lo dicho con anterioridad, habría que suponer un influjo de la palabra aguinaldo. El DRAE solo recoge guirnalda, pero no con el significado de narciso.

3.10. GRILLANDAS

Procede esta palabra de la antigua GUIRLANDA a través de metátesis sencilla de R y palatización de la lateral L inicial de sílaba, muy frecuente en leonés[7]. No la recoge el DRAE.

3.11. LIRAS

Del lat. lyra, y este del gr. λύρα. Ni en griego ni en latín tiene el significado de flor. El designarla con este nombre bien pudiera ser por observar semejanza entre la lira y la corona central acampanada de la flor o por influjo de la palabra LIRIO, alguna de cuyas variedades tiene cierta semejanza con el narciso. Los diccionarios antiguos definían al narciso como cierta especie de lirio. Se habría convertido en femenino para diferenciar ambas flores. El DRAE no la recoge con esta acepción.

3.12. LIRONES

En su acepción de flor, la palabra LIRÓN viene del lat. lyron, y este del gr. λύρον, y no de GLIRONE(M), de donde proviene LIRÓN con el significado de ‘especie de ratón que pasa el invierno adormecido’. Es la flor que se conoce como ALISMA, pero que es diferente del NARCISO o LIRÓN leonés. Con este significado no la recoge el DRAE.

4. ÁREAS LINGÜÍSTICAS

De acuerdo con el estudio anterior, se puede inferir que existen cuatro áreas lingüísticas claramente diferenciadas y que coinciden con cuatro de sus ayuntamientos:

a)   Riaño, en la que es dominante el término CAPILOTE.

b)   Valdeburón, dominante, aunque no absoluto, el término GRILLANDA.

c)   Tierra de la Reina, con dos subgrupos: LIRAS en el valle del río Grande y LIRONES en lo que fue Señorío de Siero más Portilla y Lláneves.

d)   Valdeón, con dominio del término GUIRNALDA y sus variedades.

5. EL MITO DE NARCISO

El nombre oficial de la planta y su flor, NARCISO, se le relaciona con el mito clásico del hermoso joven que despreciaba el amor y que no era otro que Narciso.

Este mito se halla recogido en diversas fuentes de la literatura clásica, y referido de diferentes maneras. El relato más famoso y conocido es el de Ovidio en sus Metamorfosis (III, 3). Este es:

La ninfa Liríope (de donde habría nacido, según la mitología, la palabra lirio) fue aprisionada por el río Cefiso entre sus eses y violada. De esa relación nació un bello niño, que desde su nacimiento fue amado por todas las ninfas. Se le puso por nombre Narciso.

Su madre acude al adivino Tiresias para preguntarle por el destino de su hijo y este le contesta: «Vivirá mucho si él no se ve a sí mismo».

Creció Narciso y se convirtió en un bello efebo, deseado de hombres y mujeres, pero él a todos rehusaba.

Estando de caza, fue sorprendido por la ninfa Eco, que se enamoró de él y pretendió gozarlo. Narciso huyó rechazándola. Entonces Eco formuló el siguiente deseo: «Ojala que él, cuando ame como yo amo, se desespere como yo».

Su ruego fue atendido por Némesis, diosa de la venganza.

Encontrándose en un hermoso valle, Narciso llegó a una fuente que nunca había sido ensuciada. Se tumbó para beber y Cupido le clavó por la espalda su flecha. Al instante, al ver reflejada en la fuente su rostro, creyó que era de un ser real diferente de sí mismo. Se enamoró de él. De un vano fantasma. Al darse cuenta, poco a poco fue enloqueciendo. El ardor lo consumía. En unos pocos minutos se produjo la metamorfosis: de Narciso solo quedaba una bella flor al borde de la fuente, que se seguía contemplando en el espejo sutilísimo. A dicha flor se le puso por nombre narciso.

Este, antes de morir, quiso despedirse de Eco diciendo: «Objeto vanamente amado… adiós». La ninfa le responde y va repitiendo por valles y por montes «adiós».

6. NARCISO Y EL ARTE

A lo largo de la historia ha servido de inspiración a literatos, pintores, escultores, y se conservan multitud de recreaciones.

Del mundo de la escultura hemos elegido la siguiente del Museo Nacional del Prado. Es una escultura de Narciso efebo de taller romano datada entre los años 25-50.

NARCISO.EFEBO

Del mundo de la pintura el cuadro del flamenco Jan Cossiers (1600-1671) en el que aparece Narciso mirándose en el espejo del agua:

JAN COSSIERSY del ámbito literario hemos seleccionado este poema de Federico García Lorca, de la generación del 27:

NARCISO

Tu olor.
Y el fondo del río.

Quiero quedarme a tu vera.
Flor del amor.
Narciso.

Por tus blancos ojos cruzan
ondas y peces dormidos.
Pájaros y mariposas
japonizan en los míos.

Tú, diminuto y yo, grande.
Flor del amor.
Narciso.

Las ranas, ¡qué listas son!
Pero no dejan tranquilo
el espejo en que se miran
tu delirio y mi delirio.

Narciso.
Mi dolor.
Y mi dolor mismo.

(Federico García Lorca, Canciones, 1927)

Para finalizar, digamos que como nombre propio ha dado lugar a dos derivados: narcisismo («Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras» (DRAE) y narcisista (Relativo o perteneciente al narcisismo).

________________________________________________________________

[1] Obsérvese cómo los diferentes nombres se reparten entre el género masculino y el femenino, con predominio de este último, ya que a las flores se les ha visto siempre como pertenecientes al género femenino. Esto explicaría la conversión de capilote en capilota en Huelde y Remolina, ya que la tendencia del español es dotar de –a final a las palabras del género femenino, así como interpretar las que finalizan en -a como femeninas.

[2] El criterio elegido para realizar la selección ha sido geográfico: ayuntamientos que se hallan aguas arriba de la Presa de La Remolina.

[3] Otros nombres leoneses que tengo recogidos son capilotas en Huelde (hoy desaparecido) y Remolina, mayas en Murias de Paredes o guichándanas en Villablino.

[4] En todos los casos partiremos de la consulta del Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico de Joan Corominas y José Antonio Pascual y de Janick Le Men y su Léxico del leonés actual.

[5] Véase Ramón Menéndez Pidal, Manual de gramática histórica española, § 72, 3. La metátesis recíproca entre las consonantes nasales y las líquidas es frecuente en castellano y rara entre otras consonantes. Algunos ejemplos: mardito/maldito, arcalde/alcalde, igresia/iglesia, carne/calne, arbañil/albañil, torondo/tolondro, etc.

[6] Ibídem, § 67.

[7] Véase Ramón Menéndez Pidal, «El dialecto leonés», RABYM, X (febrero-marzo, 1906), p. 158.

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7 respuestas a LOS NOMBRES DEL «NARCISO» EN LA MONTAÑA DE RIAÑO: DIVERSIDAD Y ORIGINALIDAD

  1. Juan Francisco dijo:

    Me hace mucha gracia la división que hace usted de lo que es la Montaña de Riaño. Siempre crei que Prioro, Tejerina, Remolina, etc., etc. se hallaban incluidas dentro de La Comarca o Montaña de Riaño pero usted sin encomendarse ni a dios ni al diablo los ha borrado del mapa de un plumazo.
    Ahora le pregunto:¿Porque motivo o razón los ha mandado usted al limbo de los olvidados?

    • Sin querer entrar en polémica sobre un tema que para mí es baladí y de difícil precisión, me remito a lo dicho en la nota 2 que circunscribe con precisión el objeto de mi estudio y que fue redactada con ese objetivo. No obstante, gracias por su reflexión.

    • Juan Francisco dijo:

      Perdone usted pero se me habia pasado por alto la nota numero 2.
      Muchas gracias por esta detallada descripción

  2. E.Valbuena dijo:

    En Horcadas “capiloto”

    Un cordial saludo.

  3. Yolanda dijo:

    Chinflones, en Valporquero de Torio

  4. Ángel dijo:

    Magnífica exposición que respeta estrictamente las reglas de la etimología, rematada con una fundamentada evolución fonética. ¡Felicidades!

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