HISTORIAS DE LA PALABRA «MARGARITA»

Como decía en el post anterior, la palabra margarita me iba a servir para ilustrar cómo con su polisemia acuestas y cambio en el orden de prelación en las acepciones estaba reflejando que formaba parte de un ser vivo llamado ‘lengua’, que como todo ser vivo nace, se desarrolla y muere. Es testigo privilegiado esta palabra de esa evolución que aún no ha finalizado. Sus archivos de papel así nos lo demuestran. Veámoslo.

MARGARITA FLORComencemos por el DRAE en su versión on-line de 2014 (sobre la base de la 22.ª de 2001) y probablemente nos llame la atención el número de acepciones de esta palabra tan común y la falta de alguna de ellas. Esto dice el DRAE:

MARGARITA: 

(Del lat. margarīta, y este del gr. μαργαρίτης).

1. f. Planta herbácea de la familia de las Compuestas, de cuatro a seis decímetros de altura, con hojas casi abrazadoras, oblongas, festoneadas, hendidas en la base, y flores terminales de centro amarillo y corola blanca. Es muy común en los sembrados.

2. f. Flor de esta planta.

3. f. maya (‖ planta compuesta).

4. f. Perla de los moluscos.

5. f. Caracol pequeño descortezado y anacarado.

6. f. Zool. Molusco gasterópodo marino, con concha de diez a doce milímetros de largo y sección oval, muy convexa por encima, casi plana por debajo, rayada finamente al través y con la boca reducida a una rajita que corre a lo largo de la parte plana. Es de color róseo y a veces tiene en la convexidad dos o tres manchitas negras.

7. f. Ál., Cád., León y Zar. mariquita (‖ insecto coleóptero).

echar ~s a los cerdos, o a puercos.

1. locs. verbs. Emplear el discurso, generosidad o delicadeza en quien no sabe apreciarlos.

Observaremos que faltan algunas acepciones bastante conocidas –dejando al margen los nombres propios- como la de  «mineral de la clase de los silicatos, subgrupo filosilicatos y MARGARITA MINERALdentro de ellos pertenece a las micas frágiles»; la de «un cóctel hecho con tequila, jugo de limón y Triple Seco, generalmente servido con sall sobre los bordes del vaso»; la de un tipo de nudo marino, o la de la corona de ciertas máquinas de escribir.

Observemos también que los lexicógrafos –los hacedores del diccionario- ordenan las acepciones de las palabras en función de su uso: la de más uso será la primera y así sucesivamente. Este hecho es relevante porque veremos cómo ese primer significado de hoy en su origen ni siquiera lo tenía esta palabra.

Ahora busquemos la primera documentación de las tres acepciones más generales –perla, caracolillo marino y flor de centro amarillo- y hagamos un seguimiento para ver cuándo se incorpora el significado de planta y flor y cuándo se produce el cambio en el orden de prelación y aparece la planta y su flor como primera acepción.

Según COROMINAS-PASACUAL, el cultismo[1] margarita, como perla[2], aparece por primera vez en Gonzalo de Berceo en su obra Santo Domingo de Silos, 1, 44 (¿c. 1236?):

Tal era commo plata, mozo casto gradero.
La plata tornó oro quando fue epistolero,
el oro,
margarita quando fue evangelistero,
quando subió a preste semeió al luçero.

Para caracolillo habrá que esperar al Diccionario de Autoridades de 1734, que la da como voz gallega.

Margaritas: Llaman en los puertos gallegos a unos caracolillos pequeños que arroja el mar a las orillas.

Y como flor, será Lope de Vega en la Jerusalén Conquistada (1609) quien la use por primera vez (XVII, vv. 307 y 966):

Allí se veían encarnadas rosas
[…]
mosquetas, margaritas, flor de alheñas.

Las hondas de Ricardo y los flecheros
[…]
siembran el cielo, en vez de margaritas.[3]

lope_vega_jerusalem_600Si nos remitimos ahora a los diccionarios, este será el resultado.

No la registra ALONSO DE PALENCIA (1490), pero sí NEBRIJA (1495) dentro de la entrada aljófar menudo: margarita, margaritum, f. La diferencia de aljófar granado que para él es la unio –onis ‘perla grande’.

En el siglo siguiente solo PERCIVAL en 1591 la registra con el el significado de perla. Con este significado pasará a los diccionarios posteriores (PALET, OUDIN, COVARRUBIAS[4]…).

Así llegamos al S. XVIII donde nos detendremos en el Diccionario de Autoridades (1734) por ser significativa la información que nos facilita. En primer lugar dice que es lo mismo que perla, pero que se aplica regularmente a las más preciosas y que es voz griega. También recoge la acepción de caracolillo pequeño, en Galicia. Añade una nueva: botones de vaivén o piola. Aún no aparece la significación ni de planta ni de flor.

AUTORIDADESPara el significado anterior, a pesar de haberlo utilizado ya Lope de Vega a comienzos del siglo XVII, tendremos que esperar hasta la edición del Diccionario de la Academia de 1803 para encontrar el primer significado de margarita como planta, aunque no en primer lugar, reservado para perla, sino en segundo: «Planta, es de tres maneras, blanca, encarnada y doble. No huele su flor ni hoja, parece bien y de raíz cunden mucho». En la edición siguiente, la de 1817, la Academia lo recoge como planta de la que dice que es igual que la maya. Así llegamos a la edición del diccionario de ZEROLO de 1895 en el que aparecen los siguientes significados y en este orden: 1. molusco, 2. caracol pequeño; 3. planta; 4. maya; 5. perla; 6. botones.

Un paso más y ya estamos en el siglo XX. En los diccionarios de la Academia sigue siendo la primera acepción la de perla; como planta aparece en la cuarta y como flor en la quinta.

Hasta la vigésimo segunda, la actual, que es ya del siglo XXI, habrá que esperar para ver en primer lugar la acepción de planta y la 2.ª la de flor de dicha planta.

 CONCLUSIONES

 1.ª La palabra margarita entra en el castellano proveniente del griego y a través del latín; es un cultismo que se utiliza con el significado de perla pequeña, de gran valor y de las más preciadas.

 2.ª Con el significado anterior convive durante la Edad Media con la palabra aljófar, siendo esta última las más usada. Nebrija (1495) las considera parcialmente sinónimas.

 3.ª Ambas palabras, margarita y aljófar, competirán por su ámbito significativo con la palabra perla, de origen incierto, pero ya presente en castellano desde 1490 (Alonso de Palencia).

 4.ª Será esta última la que se impongan con carácter general, aunque las otras dos no desaparezcan con este significado.

 5.ª Desde comienzos del siglo XVII (Lope de Vega, 1609), la palabra margarita se utiliza también con el significado botánico de planta y su flor.

 6.ª Dicha palabra se irá especializando en el uso de planta y su flor, llegando en la actualidad a ser el más general, sin desprenderse de los otros menos usados y más específicos.

 7.ª Aparecen nuevas realidades a las que es necesario nombrar y a dos se les da el nombre de margarita: a un cóctel y a la corona de ciertas máquinas de escribir, es decir, amplia su espectro significativo.

  8. ª Los diccionarios siempre han ido por detrás de los usuarios, como lo evidencia el uso de la palabra margarita, cuyo primer significado en el siglo XX no debiera ser el de perla, sino el de planta y su flor, que son los usos más generales; con el significado de perla se podría decir que su uso había caído en desuso, aunque lo siguiera manteniendo en primer lugar la Academia.

ANECDOTARIO DE LA PALABRA «MARGARITA» CON EL SIGNIFICADO DE ‘PERLA’

1.ª Durante la República romana en el foro[5] existía el Porticus Margaritaria, nombre dado porque allí tenían sus puestos los mercaderes de perlas.

2.ª Una de las mujeres de Calígula (se casó con ella el año 38), Lolia Paulina (muere el año 49), era tan aficionada a las esmeraldas y a las margaritas que Plinio El Viejo en su Historia Natural (IX, 117-118) la pone como ejemplo del exceso y de la ostentación, ya que lucía en los banquetes nupciales más elementales una pedrería valorada en más de 40 millones de sestercios.

3.ª El manto rico de la Virgen de Guadalupe (España). Esta es la descripción que de dicho manto me envía el Monasterio de Guadalupe y que hace referencia a un manto antiguo donde las margaritas tenían una presencia fundamental.

Manto rico de la Comunidad. Este vestido es considerado como una de las piezas más ricas del taller de bordaduría del monasterio, con 243 piezas de oro, labrados con puntas de diamantes. Fue confeccionado en los talleres del monasterio en 1790, bajo la dirección de fray Cosme de Barcelona, monje bordador de la Santa Casa. Trabajaron en el bordado de este vestido, Manuel Faz, maestro bordador de Madrid y sus oficiales Juan Antonio, Juan Serrano, Rafael Elvis y Santiago Jerbones, además del oficial de la bordaduría guadalupense Juan Peña y el aprendiz José Rivas Valeriano. Los aljófares y perlas, que unidas entre sí forman repetidas veces el A.M. (Ave María), proceden de otro vestido rico, ofrecido en 1551 por la Comunidad del Monasterio y enriquecido en 1588, con media libra de perlas y otra media libra de aljófares que envío Felipe II. Asimismo proceden del manto de Isabel Clara Eugenia las basas de oro con diamantes en punta.

4.ª Entre los primitivos cristianos era costumbre generalizada utilizar símbolos para referirse a conceptos religiosos difíciles de comprender. Así, para referirse a la Eucaristía, utilizaban la siguiente frase latina: Corporis Agni margaritum ingens (‘la rica perla del Cuerpo del Cordero’).

5.ª Con posterioridad, el arte cristiano medieval en su simbología tomó la margarita-flor como símbolo de la Eucaristía, echando por completo en olvido que margaritum ingens era ‘rica perla’ y no ‘rica flor’. Este símbolo de margarita puede verse en los tímpanos de algunas iglesias románicas del Camino de Santiago.


[1] Recordemos que llamamos cultismo a las palabras que han entrado tardíamente en la lengua y que no han experimentado los cambios fonéticos que el resto o palabras patrimoniales.

[2] La palabra perla es etimológicamente muy controvertida, ya que carece de un étimo claro. Aparece por primera vez en el siglo XV, en el Universal vocabulario en latín y romance de Alonso de Palencia, Sevilla, 1490. La palabra castellana que durante la Edad Media se utilizaba con este significado era aljófar documentada ya en Bocados de Oro, General Historia, Primera Crónica General, Caballero Cifar, etc. S.V. perla en COROMINAS-PASCUAL.

[3] En esta obra aparece en varios lugares la palabra margarita con el significado de perla.

[4] aljófar: es la perla menudica que se halla dentro de las conchas que las crían.

[5] En la antigua Roma, plaza donde se trataban los negocios públicos y donde el pretor celebraba los juicios (DRAE).

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