A LA VIRGEN DE LOURDES…

Marie Bernarde Soubirous (Bernardette) nace en el molino de Boly, en los alrededores de Lourdes (Francia), el día 7 de enero de 1844 en el seno de una familia humilde. Allí vivió feliz diez años. Un accidente laboral de su padre, una acusación falsa -que termina con él ocho días en la cárcel- y otra serie de circunstancias hacen que tengan que dejar el molino e instalarse a comienzos del invierno de 1857 en la antigua cárcel de Lourdes –deshabitada por insalubre y propiedad de un primo de su padre- en una habitación de apenas 16 metros, llamado le cachot, ‘el calabozo’: allí vivirán los padres y los cuatro hermanos sumidos en la miseria.

MARIE BERNARDE SOUBIROUS

MARIE BERNARDE SOUBIROUS

El día 11 de febrero de 1858, cuando contaba 14 años y aún no había aprendido a leer y escribir, como otros muchos días, acompañada de su hermana Marie y una amiga, se dirige al paraje denominado Massabielle a recoger leña. Tenían que cruzar el río Gave. Bernardette se dispone a descalzarse cuando oye un ruido que le hace levantar la vista y dirigirla a una gruta de la roca. Allí se halla una bella y joven señora, vestida de blanco, con un cinto azul y una rosa amarilla en cada pie. Le pide que rece el rosario con ella, y así lo hace. Al finalizar desaparece de repente. Esta sería la primera aparición de la Virgen de Lourdes en la gruta de Massabielle. Hasta el 16 de julio se sucedieron un total de 18 visitas a la gruta y otras tantas apariciones. La gente comienza a acompañar a Bernardette y ya en la séptima aparición, 23 de febrero, se habla de unas 150 personas, que llegarían a ser alrededor de 8 000 el 4 de marzo. El suceso se propaga e intervienen las autoridades eclesiásticas.

VIRGEN DE LOURDES

VIRGEN DE LOURDES

Tres fueron los mensajes fundamentales que la Virgen le trasmitió a Bernardette:

  • En la aparición del 24 de febrero, que hiciera penitencia y rezara por los pecadores.
  • En la del 2 de marzo, que transmitiera a los sacerdotes que le acompañaban en la aparición que construyeran allí una capilla y que fueran en procesión.
  • En la del 25 de marzo, se produjo el mensaje más importante: le comunica la Señora que ella es la Inmaculada Concepción. No olvidemos que cuatro años antes se había declarado este dogma.

Finalizadas las apariciones, se inicia la veneración de la Virgen en la gruta sin aprobación eclesiástica. Esta llegará en 1862 de manos del papa Pío IX, una vez que el obispo de Tarbes el 18 de enero de dicho año publicara la carta pastoral con la cual declaraba que «la Inmaculada Madre de Dios se ha aparecido verdaderamente a Bernardita». El obispo inicia la construcción de una basílica en el lugar de la aparición, que más tarde se irá transformando en la actual, a la que se irán añadiendo otros edificios que conformarán el santuario de Lourdes, uno de los más famosos y visitados del mundo, con una advocación mariana muy especial: la patrona de los enfermos. En la gruta de la aparición se coloca una imagen modelada de acuerdo con la descripción que Bernadette hiciera de la Señora:

  • Joven.
  • Vestida de blanco con una cinta de color azul a la cintura.
  • Con las manos juntas en actitud orante.
  • Con un rosario colgándole del brazo.
  • Con una rosa amarilla en cada pie.

Bernardette muere el 16 de abril de 1879 en el convento de Nevers, en el que había ingresado en julio de 1866. Fue elevada a los altares por el papa Pío XI el 8 de diciembre de 1933.

Santa_Bernardette_SoubirousCUERPO INCPRRUPTO DE SANTA BERNARDETTE (CONVENTO DE SAN GILDARD DE NEVERS)

La festividad de la Virgen de Lourdes, que se celebraba el día de su primera aparición, fue elevada a la categoría de fiesta universal en 1907 por el papa Pío X.

A España, como a tantas otras naciones del mundo, llegó la veneración de la Virgen de Lourdes, máxime cuando se hizo obligatoria su festividad. En Siero (León), como en tantos otros lugares en los que se celebraba esta advocación mariana, no solo la misa y el rosario se dedicaban a ella, sino que se culminaban sendas ceremonias religiosas cantando la feligresía la siguiente canción que forma parte de lo que hemos llamado el Cancionero mariano de Siero:

Del cielo ha bajado
la madre de Dios,
cantemos el ave
a su concepción:
ave, ave, ave, María;
ave, ave, ave, María.

La reina del cielo,
la madre de Dios,
en Lourdes de Francia
su trono fijó.
[Se repite el último verso]

Cantemos, pues, todos
con dulce armonía
que viva María
y quien la crió.
[Se repite el último verso]

Tu nombre dichoso,
¡oh, Virgen María!,
de paz y alegría
al orbe llenó.
[Se repite el último verso]

¡Oh, Virgen del cielo!,
tú siempre serás
todo mi consuelo,
tú me salvarás.
[Se repite el último verso]

SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LOURDES (FRANCIA)

SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LOURDES (FRANCIA)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Literatura religiosa, Literatura tradicional, SIERO, Sin categoría y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s