SAN MIGUEL: (IV) el psicopompo católico

La Iglesia católica considera que el mundo tendrá su fin y entonces el hombre (cuerpo y alma) será juzgado de acuerdo con las obras realizadas en la vida terrena. Al menos en dos ocasiones se describe este juicio final en la Biblia: en san Mateo, 25, 31-46 y en el Apocalipsis, 20, 11-15, cuyo texto reproducimos:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se encontró sitio para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante el trono y se abrieron los libros. Y se abrió otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados según sus obras, por lo que estaba escrito en los libros. El mar entregó los muertos que había en él; la muerte y el Abismo entregaron los muertos que había en ellos. Y fueron juzgados cada cual según sus obras. Y la muerte y el Abismo fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago del fuego. Y al que no se le encontró apuntado en el libro de la vida, se le arrojó al lago del fuego.

Así pues, habrá un juicio final presidido por Jesucristo en su segunda venida, que premiará a unos con la vida eterna, porque sus obras así lo demandan, y a otros con la muerte eterna, porque igualmente sus obras así lo demandan. Queda claro que será Jesucristo el que lo preside y que las obras de este mundo determinan el premio y el castigo.

 Pero ¿quién es el psicopompo o ser que conducirá las almas al terrible juicio y determinará su premio o castigo eternos? En los textos bíblicos no se dice. Sí aparece en textos posteriores, aunque considerados apócrifos.  Estos determinarán una iconografía cristiana que sí lo ha representado: san Miguel. Así lo hemos visto en el cuadro de Lieferinxe y así lo podemos contemplar en numerosos conjuntos escultóricos medievales desde el siglo X. Nos servirá de referencia el Juicio Final de la catedral de León (siglo XIII), situado en la fachada occidental, encima de la puerta central, del que la psicostasis o pesaje de las almas forma parte:

CATEDRAL DE LEÓN. JUICIO FINAL

CATEDRAL DE LEÓN. JUICIO FINAL

En la parte superior se observa en el trono a Jesucristo. En la parte inferior, en el centro, a san Miguel pesando las almas; por tanto es el ejecutor material del juicio o psicopompo. A su derecha se hallan los premiados en animada conversación en la antesala del paraíso; a su izquierda, vemos que los castigados  son depositados por los demonios en enormes marmitas.

El pesaje de las almas, al que no se alude en Nuevo Testamento, se halla ya en el Antiguo:

–      Job, 31, 6: ¡Péseme Dios en balanza justa, y Dios reconocerá mi integridad!

–      Daniel, 5, 27: Tú has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso.

 Ahora nos preguntamos: ¿Hay antecedentes, similitudes, parentescos, etc., con otras religiones? Sí. Relatos similares se hallan en Egipto, en el budismo, en el mazdeísmo e incluso en el islam, aunque en estos casos el pesaje de las almas se produce tras la muerte de las personas y no en un juicio final, como en el cristianismo.

 Detengámonos en la referencia histórica más antigua sobre la psicostasis: el juicio de Osiris en el Libro de los muertos, obra del antiguo Egipto que recoge un conjunto de sortilegios para orientar a los muertos en su difícil camino por el mundo del más allá y que acompañaba a estos en su sarcófago:

 El Juicio de Osiris representado en el Papiro de Hunefer (ca. 1275 a. C.)                                      El Juicio de Osiris.  Papiro de Hunefer (ca. 1275 a. C.)

Según el Libro de los Muertos, cuando el difunto completaba con éxito la larga travesía por el inframundo, se encontraba con Osiris, el dios egipcio de los muertos. Aquí daba comienzo la escena de la psicostasis, o peso del alma. Ante la mirada atenta de 42 jueces divinos y del propio Osiris, el difunto era sometido a la más dura prueba, en la que el dios Anubis procedía a pesar su corazón –para los egipcios un símbolo de su conciencia y sede del alma– en uno de los platos de la balanza. En el otro, se colocaba la Ma’at, la pluma símbolo de la justicia y la verdad. Otro dios, Thoth actuaba como notario y dejaba constancia escrita del veredicto. Si el pesaje resultaba favorable al difunto, este era recompensado con la vida eterna. Si, por el contrario, la balanza se inclinaba del lado desfavorable, el difunto era devorado entre las fauces del temible Ammit, criatura de aspecto monstruoso, híbrido de león, cocodrilo e hipopótamo.

En la cultura helenística y romana el dios egipcio Anubis –y no Thot como se escribe con frecuencia- fue sustituido por Hermes y Mercurio, respectivamente. Con posterioridad, este Hermes-Anubis se identifica, a su vez, con Hermes Trimegisto, fundador del hermetismo. Y en la época cristiana el papel se le asigna a san Miguel, adoptando este la función de psicopompo que tenían los personajes anteriores.

 Según los historiadores, este proceso de cristianización se llevó a cabo en la Iglesia copta de Egipto, que tuvo su origen en la predicación del evangelista san Marcos (s. I). En dicha iglesia el culto a san Miguel estuvo muy extendido desde sus inicios. Posteriormente habría pasado al resto de las iglesias cristianas, en las que la representación iconográfica tuvo su desarrollo a partir del siglo X.

 Todavía en el misal romano de 1960 se podía leer lo siguiente:
– San Miguel es el gran defensor de la Iglesia; el que tiene la especial misión de presentar las almas al Señor en el momento decisivo de la muerte.
– Aleluya: San Miguel arcángel, defendednos en la lucha, para que no perezcamos en el tremendo día del juicio.

 La conclusión a la que se puede llegar es clara: el Juicio Final bíblico y las representaciones iconográficas cristianas de todos los tiempos no son otra cosa que una cristianización de un proceso pagano presente con anterioridad en otras religiones, la psicostasis: Osiris se convierte en Jesucristo y Anubis en san Miguel; el resto es igual: premio o castigo eternos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Literatura religiosa y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s